¡¡Feliz Navidad y buen año 2010!!

Queridos amigos en el Señor, junto a Nora les deseamos lo mejor. Esperamos haber sido útiles al Movimiento de esta Diócesis de San Rafael.
Por cualquier necesidad de datos, cuenten con nosotros.

Un gran abrazo en Cristo y María.

DECOLORES!!!!!!!!!!!

Boletín OMCC - Mayo 2009

Queridos Amigos, 01 may 09

¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!

I. Eventos de Actualidad
Esperamos que todos hayan pasado una felices Pascuas en compañía de todos sus seres queridos. El Comite Ejecutivo del OMCC sigue trabajando amorosamente y con mucho entusiasmo en la Organización de la IV Ultreya Mundial. Les pedimos que la sigan promoviendo en sus comunidades y no olvidemos que es una oportunidad única para poder vivir y convivir lo fundamental cristiano con amigos de todo el mundo. Es solo la IV Ultreya Mundial en la historia del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, que cada día esta en mas países y ciudades del mundo entero. Unamos en este magno evento para darle gracias a Dios por este gran Carisma que el Espíritu Santo dio al mundo para conocer el amor y la amistad de Dios en Cristo Jesús.
En el mes de abril, Juan Ruiz también tuvo la oportunidad de participar en un Cursillo de Cursillo en Managua Nicaragua, organizado por el Secretariado Nacional de Nicaragua. Asistieron unos 90 cursillistas de cuatro Diócesis de Nicaragua, incluyendo el Monseñor Carlos Avilés, asesor del Secretariado Nacional de Nicaragua, Monseñor Jorge Solórzano, Obispo de la Diócesis de Matagalpa y el Monseñor Enrique Herrera, Obispo de la Diócesis de Jinotega.
Como todos los Cursillos de Cursillos y otros talleres a los que hemos tenido oportunidad de participar, fue un gran "Momento cerca de Cristo" el poder ser testigo, en vivo y en directo, de la simplicidad del mensaje de este bello Carisma y como, tan natural y normalmente, viaja desde la piel hasta el último rincon del corazón del hombre. Bendito sea Dios por este Charisma y por darnos la oportunidad de ser sus instrumentos para presentarlo al mundo.

II. Estudio del Carisma: Parte VIII

Metodología I: PRECURSILLO

“Ven y lo verás” (Jn 1, 46)
El Movimiento de Cursillos es vida viva.
No cabe en una definición. No tiene “marco” concreto en el que pueda quedar encuadrada, porque el obrar con la libertad de los hijos de Dios, desde la humildad de servicios por el Amor de Dios, no tiene “cercos” que la limiten, ni puede ser encorsetada en formas tradicionales con “ofertas apostólicas de perfección”, (que nunca interesaron a los alejados), ni mucho menos “enjaulada”.
El Movimiento de Cursillos pretende un acercamiento efectivo nuestro a todas las personas, pero especialmente a los hombres y mujeres que creen que no tienen fe en Jesucristo o que no saben si tienen fe en Jesucristo, o que no quieren tener fe en Jesucristo. Un acercamiento nuestro efectivo en los lugares donde esos hombres y mujeres viven la vida, para que, allí, en su “sitio”, oigan y sepan que Dios vive y que les ama. Y que Jesucristo puede solucionar todos los problemas Cristo, para llegar a los hombres, no se hace estructura. Se hace hombre, persona, y vive la vida en la calle, en los ambientes.
Cursillos de Cristiandad se define como un movimiento que, mediante un método propio de amistad, intenta, desde la Iglesia, que las realidades de lo cristiano se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de cada persona.
La palabra MÉTODO procede de los vocablos griegos metha (más allá) y odos (camino), significa literalmente camino o vía para llegar más lejos. Hace referencia al medio para llegar a un fin. En su significado original, esta palabra nos indica que el camino conduce a un lugar.
El Método de Cursillos, el camino de cursillos para dirigirse a la meta, es la amistad entre personas. Nada más. No caben otras “fantasías”. Hacer amigos, hacerse amigos y hacerles amigos de Cristo.
Cursillos pretende, mediante la amistad, lograr el fin específico de hacer llegar a todos, especialmente a los alejados, la Buena Noticia de que Dios, en Cristo, está vivo y les ama.
Sugiriendo a todos que hagan experiencia personal de ese anuncio. Invitando a todos a la propuesta de Felipe “Ven y lo verás” (Jn 1, 46) . Cursillos propone hacer el camino en compañía con los amigos.
En el Método de Cursillos de vivir y alumbrar amistad se distinguen tres tiempos, o tres elementos básicos: el Precursillo, el Cursillo y el Postcursillo.
Estos tres elementos, como planos que se establecen en las relaciones de amistad entre las personas, se unen íntimamente entre sí, como un movimiento circular. Esta circunvalación al unísono, viene provocada porque el precursillo genera el cursillo, el cursillo genera el postcursillo y, a su vez, el postcursillo genera el precursillo.
La unión íntima del Precursillo con los otros dos elementos del Método se concreta en que el cursillo es la finalidad del precursillo y, a su vez, el precursillo es una labor y objetivo del postcursillo.
Cada uno de los tres tiene una importancia igual, dentro del Método, sin que deba ni hacerse ni darse comparación de importancia entre los mismos.
El PRECURSILLO es el primer tiempo del Movimiento de Cursillos y corresponde al plano de nuestro entorno o de los demás. Es un plan apostólico con el objetivo ÚNICO de la eficacia en las almas.
Apóstol significa enviado con una misión y la misión apostólica del PRECURSILLO es la de ser testigo ante los demás de lo que se ha llegado a descubrir: la Buena Nueva del Amor de Dios. La eficacia en las almas se afirma como contraposición a eficacia en obras, física o económicamente mensurable.
Este elemento o espacio de tiempo del Método de Cursillos, el precursillo, comprende un proceso de selección y de preparación, con la santa intención de que el cursillo produzca una buena y abundante cosecha. Que la cosecha sea buena y abundante depende, en primer lugar, de los planes del Señor y de la libertad de cada uno de los hijos de Dios. Pero es de una importancia esencial la labor del sembrador. El sembrador ha de preparar el terreno y cuidar de la semilla.
La semilla sembrada solo puede nacer y crecer con vida si cae en terreno fértil.
Cuando se habla del Precursillo, normalmente se piensa en las personas que pueden, que no deben o que deben de vivir la experiencia de los tres días del cursillo. Pero el primer punto de reflexión sobre el Precursillo se dirige a las personas que los invitan (los padrinos) a vivir la experiencia del cursillo y al grupo de dirigentes que estarán sirviendo en el cursillo. El testimonio del que lo invita y la labor de los dirigentes del cursillo son como la del sembrador.
Es esencialmente importante en el Precursillo el testimonio del que los invita (padrinos) y la preparación de los dirigentes que lo organizan. Tanto los padrinos como los dirigentes han de tener una firme convicción de que el Cursillo tiene por objetivo contagiar el gozo de la fe. Pero nos es conocido que solo se puede contagiar la fe que se vive, porque nadie da lo que no tiene y, además, "quien no está convencido ya está vencido" (Eduardo Bonnín). Esa preparación se basa, esencialmente, en la oración y en el estudio.
Un padrino y un dirigente han de ser cristianos, que es actualizar a Cristo.
Un padrino y un dirigente, si pretenden hacer cristiandad han de ser apóstoles. Se es apóstol “realizando en su vida el ansia redentora de Cristo. Desviviéndose para que Cristo viva por la Gracia en todos” . Ha de volcarse: “Ir dando a Cristo, limpiamente, todo lo que se tiene, a medida que se va teniendo”. Para ello hemos de conocer a Jesús de cerca. La amistad, conocer verdaderamente al otro, requiere cercanía. "La oración es dejar hablar a Dios", repetía Eduardo Bonnín.
Los apóstoles estuvieron con Jesús, o sea, compartieron su vida con Él y, así, aprendían no solo el comportamiento, sino, ante todo, quién era Él realmente.
El padrino y el dirigente de Cursillos han de tener conocimiento del Evangelio, en primer lugar, por el hecho de ser el principal testimonio de la vida y la enseñanza de Jesucristo. El padrino y el dirigente de Cursillos han de tener conocimiento, además, del Carisma del Movimiento por el que hemos optado seguir a Jesucristo.
Solo así, con estos conocimientos, se podrá hablar de “la” verdad de las enseñanzas que hemos recibido.
Con ese conocimiento se podrá anunciar la Buena Nueva, provocando hambre de Dios a todos las personas, especialmente a los alejados.
Con ese conocimiento se podrá provocar la amistad de la Reunión de Grupo y de la Ultreya a todas las personas, especialmente a los alejados.
El Grupo de Dirigentes, durante el precursillo, tiene, además, la misión de hacer una selección de las personas que pueden ir al Cursillo Se ha de partir de que cualquier hombre o mujer, en circunstancias normales, puede vivir la experiencia de un cursillo. No cabe discriminación alguna, de ningún tipo: ni de edad, ni de clase social, ni de situación, ni de profesión, ni …DE NINGÚN TIPO. La llamada es universal.
En el banquete del Reino nadie está excluido. Los buenos para crecer en su bondad y los
pecadores para que abandonen los caminos anchos y encuentren el camino estrecho que conduce a la vida.
No obstante es necesario elegir siempre lo mejor, porque se ha de considerar mal hecho aquello que estando bien, pudiera estar mejor
Al seleccionar las personas a quien se invite a vivir los tres días de un cursillo se ha de tener en cuenta que esa persona tenga personalidad para encontrarse consigo misma. Por ello, en su caso, deben asistir los hombres y mujeres que tienen carácter y decisión, los que son vértebras y locomotoras, en lenguaje de cursillos.
Al seleccionar las personas a quien se invite a vivir los tres días de un cursillo se ha de tener en cuenta que esa persona se encuentre en el momento y en las circunstancias para el triple encuentro con él mismo, con Cristo y con los hermanos. Por ello, en su caso, deben asistir los hombres y mujeres en situación de singularidad como persona. En situación de libertad en tiempo y espacio, para mantener una relación cara a cara con Dios.
Al seleccionar las personas a quien se invite a vivir los tres días de un cursillo se le ha de decir la verdad mediante gestos de amistad. Por ello, en su caso, deben asistir los hombres y mujeres que tengan hambre de satisfacer sus inquietudes.
Al seleccionar las personas a quien se invite a vivir los tres días de un cursillo se ha de tener en cuenta que esa persona, una vez vivido el mensaje del Cursillo sea apto para comunicarlo a los demás. Por ello, en su caso, deben asistir los hombres y mujeres que tienen posibilidad de ser apóstoles.
El precursillo no debe ser un anuncio de la Buena Nueva como una teoría. No es objetivo del Precursillo “llevar” a alguien a un cursillo, sino llevar a alguien a un cursillo para que “conozca” a Jesucristo.
El momento del Precursillo el padrino y el dirigente han de vivirlo como lo vivió Felipe inmediatamente después de que Jesús le invitara a seguirle. Lo primero que piensa Felipe es compartir el regalo recibido con su amigo Natanael. Fue en su busca y le dice: “Hemos encontrado a Jesús”. Como Natanael no comprendía claramente, Felipe no lo duda y, con la garantía de la amistad, coge a su amigo y le dice: “Ven a verlo”. La amistad entre ambos facilitó a Natanael su encuentro con el Hijo de Dios y pudo saber del Amor que nos tiene Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor
y amistad.

De Colores,
Juan Ruiz
Presidente – OMCC
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III. Una nota de nuestro Asesor Espiritual
"Hacer un amigo, ser un amigo, y hacerlo amigo de Cristo". Hemos escuchado esta frase tan a menudo que parece ser simplemente una parte rutinaria del léxico de la jerga de Cursillos. El hecho de que esta es una parte constitutiva del método de Cursillos puede ilustrarse con la invitación de Jesús en Juan 1, "Vengan y vean" (que tuvo eco en la mujer samaritana en Juan 4), y los "dos Felipes" (Juan 1 y Hechos 8) .
Los dos discípulos de Juan el Bautista (quien les había dicho: "Mira, ahí está el Cordero de Dios") no se esperaban tener semejante conversación con Jesús, al menos no tan pronto. Jesús, sensible a su curiosidad les invitó a que "Vengan y vean" (Juan 1, 39). Andrew, impresionado por este encuentro en el que fue invitado a compartir la amistad con Jesús, él mismo luego invita a Simón Pedro, su hermano-"Hemos encontrado al Mesías" (Juan 1, 41). Andrew, en efecto, invitó a Pedro a que "Vengan y vean". La relación con Jesús es un componente necesario del discipulado.
La amistad es el corazón de la relación.
El apóstol Felipe, después de haber sido invitado por Jesús a la amistad y el discipulado (Juan 1, 43) y consciente de las esperanzas que su amigo Natanael, tiene del Mesías, declaró con emoción "Hemos encontrado del que habló Moisés..." (Juan 1, 45). En respuesta a la sarcástica reacción de Natanael, Felipe, sin titubear, lo invita a que "Venga y vea" (Juan 1,46). La invitación de Jesús a la amistad y el discipulado fue cobrando impulso. Jesús los amo tal y como eran, pero les pidió, a través de la amistad a ser más! La comunión de Jesús con el Padre fue dando sus frutos ya que iba "estudiando su ambiente", su " metro cuadrado móvil" en la selección, convocatoria, y preparación de sus "candidatos". A continuación, les da la facultad de hacer lo mismo.
A lo largo de su ministerio Jesús buscó a los "extraños" los "alejados" (los aislados, los marginados, los "pobres instruidos en su fe") que vivían en la periferia de la vida social y religiosa.
Jesús, mirando más allá del estado evidente de pecado de la mujer samaritana (el pozo de Jacob era donde las mujeres buscaban viajeros) vio en ella un "diamante en bruto". (Transpuesta en el mundo de hoy, sería "una piñita" de una parada de camiones de carga. La disposición amorosa de Jesús le hace superar el conocimiento de sus pecados. Siendo afirmada como persona, ella invita a los pobladores a que "Vengan y vean" (Juan 4:29). Impresionados por la conversión de la mujer, "muchos samaritanos creyeron en Jesús por la fuerza de la palabra del testimonio de la mujer " (Juan 4, 39). La alejada se había convertido en la "apóstol" que invita. Haber tenido su propio encuentro, ellos también están dispuestos a volver a evangelizar a sus entornos. "Ya no depende nuestra fe de su historia-Hemos escuchado por nosotros mismos" (Juan 4, 42).
Felipe, el diácono, es otro ejemplo poderoso de "Precursillo" en acción (aunque no es el modelo de Postcursillo, por razones que son evidentes en Hechos 8, 39). Mi propio padrino, Bill, "Le hablo a Dios del hombre ..." y fue obediente a la respuesta a su oración "¿A quién me va enviar?"
Si no fuera por su fidelidad al Señor de invitar un "alejado" (yo) después de mucha oración, yo no sería ni un cursillista, ni un sacerdote el día de hoy.
Felipe, también, fue obediente al ángel que le invitó a ir a la carretera de Jerusalén a Gaza (Hechos 8, 26) y al Espíritu que le dio instrucciones de "alcanza esa carreta" (Hechos 8,29).
Felipe discierne la inquietud y la sensación de estar incompleto que tenía el Etíope (Hechos 8,30- 31), y entabló amistad con el hombre (Hechos 8, 31), y comparte lo que él, Felipe, ha descubierto (Hechos 8, 35). Porque Felipe respetó la libertad del "candidato", el Espíritu obro en el con el fin de obtener una solicitarle para que "profundizara más" (Hechos 8, 37). Podemos suponer que el Etíope, al regresar a su hogar invita a otros a descubrir lo que él había descubierto.
Las tres fases del Movimiento de Cursillos se desarrollaron con el fin de promover y facilitar la amistad, por medio de los "tres encuentros" - (con uno mismo, con Dios y con los demás). El éxito del Precursillo implica un Postcursillo saludable. El acompañamiento en la amistad no termina con los de tres días del Cursillo. De lo contrario, constituiría una prueba de que la amistad era superficial y había sido instrumentalizada. El uso de "amistad" con el fin de aumentar la "cantidad de ocupantes” de aquellos a quien patrocinamos seria una socavarían y devaluación de la calidad de la amistad. Es necesario también recordar que " amistades de microondas " son muy deficientes. La amistad es un viaje que debe evolucionar naturalmente.
No hay ningún calendario para la amistad-ya que puede tomar años para "dar fruto".
Las relaciones interpersonales son la esencia de la vida cristiana. Como explicó Juan Ruiz, el método de Cursillo nos mantiene fieles a nuestra identidad, a nuestro carisma, y nos lleva más allá en el viaje, como escuchamos en la canción española "Somos un pueblo que camina ..."
Michael Schooyans, de la Academia Pontificia para la Vida, ha dicho "No somos nosotros mismos sin que otros nos ayude a abrirnos a nosotros mismos. Sin una comunidad de amigos, el encuentro con uno mismo, necesario para los otros dos encuentros, seria empobrecido.
La noche siguiente de este escrito, le daremos la bienvenida a nuestro Obispo Auxiliar, Felipe Estévez, en conferir la Confirmación, en nuestra parroquia, St. John the Apostle. Al "desmenuzar" la palabra "confirmación", nos damos cuenta del prefijo "con", que denota comunidad, y la raíz "empresa", que indica la fuerza. Nuestra capacidad de testimonio de nuestra amistad con el Señor se fortalece, con, en, y a través de la comunidad. Las relaciones son de suma importancia. El Cursillo es un método particular, que nos invita, a través de la amistad, al discipulado.
El que acompaña a un candidato como patrocinador en la Iniciación Cristiana de Adultos, también debería ser un beneficiario de la dinámica del proceso, en el desafío de ser más auténtico, como amigo y como discípulo. Cuaresma, que se desarrolló históricamente como un retiro para el "elegido" nos llama a una comunidad de fe, a través de la oración y el ayuno, para crecer en solidaridad con los que se van a iniciar en los sacramentos. El resultado secundario de esta solidaridad es que nosotros mismos enfrentamos al reto de ser más auténticos en la renovación de las promesas bautismales.
Precursillo tiene paralelo con Cuaresma. A medida que acompañamos a nuestros candidatos en la amistad como padrinos, nosotros también somos renovados en nuestra capacidad para crecer más profundamente en cada uno de los tres encuentros. El patrocinio debe llamarnos sucesivamente a una mayor capacidad para vivir auténticamente como cursillistas. El testimonio personal, la coherencia entre lo que promovemos y lo que vivimos, es esencial en Cursillo. El ingrediente más importante de este testimonio es vivir en auténtica amistad con Cristo "Yo ya no hablan con ustedes como sirvientes..., yo os llamo amigos" (Juan 15, 15).
Después de haber "hablado con Dios acerca de la persona", con cual criterio debemos discernir cuales deben ser patrocinados? Creo que hay dos cuestiones fundamentales que deben ser contestadas (excluyendo cualquier impedimento canónico o eclesiástico): 1) ¿Esta persona tiene actualmente la capacidad de descubrir y vivir los tres encuentros?
2) ¿Esta persona tiene la capacidad para la amistad evangélica, a fin de "contagiar" a otros con la amistad que se descubre en los tres encuentros?
Por último, debemos recordar que la Palanca es igualmente vital para el Precursillo (y postcursillo) como lo es para los tres días del Cursillo. Estamos llamados a ayunar, orar, y sacrificar por el candidato y por nuestra voluntad de acompañar a los candidatos verdaderamente en sincera amistad cristiana. Nosotros también ofrecemos palanca que la vida en comunidad de los cursillistas de verdad sea auténtico ejemplo y catalizador de la amistad, como se ha dicho de los primeros cristianos, "¡Mira cómo se aman!" La amistad, la paciencia, la autenticidad, el compromiso y la palanca, sin ellos no hay Precursillo digno de ese nombre.

De Colores,
P. David Smith
Asesor Espiritual – OMCC

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