¡¡Feliz Navidad y buen año 2010!!

Queridos amigos en el Señor, junto a Nora les deseamos lo mejor. Esperamos haber sido útiles al Movimiento de esta Diócesis de San Rafael.
Por cualquier necesidad de datos, cuenten con nosotros.

Un gran abrazo en Cristo y María.

DECOLORES!!!!!!!!!!!

Boletín OMCC - Abril 2009

Queridos Amigos, 01apr09spa


¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!

Eventos de Actualidad

En el boletín de marzo, como en una verdadera Reunión de Grupo, una Reunión de Amigos, Juan Ruiz y su esposa Conchita compartieron un "Momento muy cerca de Cristo" al compartir sus experiencias de servir en los cursillos que correspondieron con su aniversario de bodas y el fin de semana de la amistad. Y en esta ocasión y con el mismo espíritu de Reunión de Grupo donde podemos compartir momentos cerca de Cristo, éxitos y fracasos apostólicos, nuestra piedad, estudio y acción, nuestras tristezas y alegrías, entre otras cosas, ahora Juan Ruiz siente la necesidad de compartir una gran tristeza que tuvo con la enfermedad de su esposa Conchita, durante el mes de marzo, y a la cual respondieron tantos amigos de todas partes del mundo. Como diría Eduardo Bonnín Aguiló, "el amigo es como la sangre y responde al primer rasguño".

"Días después de servir como Rectora en el cursillo de mujeres, mi esposa Conchita empezó a enfermarse con lo que parecía un simple resfriado. Al cabo de un par de días se empeoro y tenía mucha dificultad para respirar. El Doctor le descubrió un poco de liquido en un pulmón y después de recetarle algunas medicinas la regreso a su casa. Después de una par de días más, la dificultad para respirar aumento enormemente y continuamos con otra visita al Doctor donde descubrió que el pulmón ya estaba casi completamente lleno de líquido. Y como era el mismo lado donde la operaron de cáncer, pensaron que le había vuelto e inmediatamente la mandaron al hospital. Esta noticia nos espanto enormemente e inmediatamente acudí a todos los amigos cursillistas para que oraran por mi esposa. Después de muchos analices descubrieron que no era cáncer sino una neumonía que se había infectado y procedieron a operarla para vaciarle los pulmones. Esta fue una experiencia que le causo mucho sufrimiento y yo sentía que me volvía loco al no poder hacer nada más que orar continuamente. Y aunque también era muy seria la enfermedad, le di gracias a Dios que no era nuevamente el cáncer. Ahora ya está en casa y yo le continuo el tratamiento que primero Dios la llevara a una completa rehabilitación. Como pueden ver, gracias a todas estas oraciones, hasta en Doctor me he convertido.

Yo sentía la necesidad de compartir esta experiencia en el Boletín mensual del OMCC porque quería agradecer a todos los cientos de amigos Cursillistas, de todas partes del mundo, que me enviaron sus mensajes con oraciones y en solidaridad en esos momentos de angustia. Y con esto confirmo nuevamente el poder de la amistad y que la oración sigue siendo nuestra fortaleza y la debilidad de Dios.

Y hablando del poder de la amistad e incluyendo el espíritu de trabajo de equipo, durante este mismo periodo de tiempo yo tenía compromisos de asistir a tres Ultreyas Regionales en Santa María, Oxnard y San Fernando en California USA y Maribel Gómez, la secretaria del Comité Ejecutivo del OMCC, a pesar de que esta muy ocupada con la organización de la IV Ultreya Mundial, tomo mi lugar en cada uno de esos compromisos.

Bendito sea Dios por la amistad y por su debilidad ante tantas oraciones. Mantengamos siempre unidos en la Eucaristía y vayamos al amigo, "como la sangre, al primer rasguño".

Respecto a la IV Ultreya Mundial—“La Belleza de ser Cristiano y la Alegría de Comunicarlo”. El comité Ejecutivo del OMCC sigue intensamente trabajando en la logística de la organización de este magno evento y la coordinación de la Reunión de la Comisión de Ideas Fundamentales, la Reunión del OMCC y el Encuentro del GLCC, todos días antes de la IV Ultreya Mundial. Les pedimos muchas oraciones y les seguimos insistiendo que pronto compren sus boletos y hagan sus arreglos de viaje para que puedan tomar parte de esta histórica oportunidad de saludarnos personalmente y vivir y convivir en vivo y en directo la belleza de ser cristiano con amigos de todas partes del mundo.


II. Estudio del Carisma: Parte VII

ESENCIA Y FINALIDAD del MCC

“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros como yo os he amado.” (Jn 13, 34)

“Vuestro Movimiento os pide ser fermento en la “masa” del mundo, ...actuando en el mundo”.
(Papa Juan Pablo II)

Nos encontramos ante dos vocablos unidos, “Esencia” y “Finalidad” en una misma exposición, por su íntima conexión dentro del Carisma de Cursillos.

I.- Por “esencia” se entiende “lo permanente e invariable de las cosas”, “lo que el ser es”, “lo necesario, lo indispensable, la MÉDULA de la cosa”. Pueden cambiar las circunstancias de una cosa, pero la identidad del núcleo interno, la esencia, siempre se mantiene. La esencia de una cosa es inmutable.

La esencia de la Iglesia es Jesucristo. En palabras de Romano Guardini,
“El cristianismo no es, en último término, ni una doctrina de la verdad, ni una interpretación de la vida. Es eso también, pero nada de ello constituye su esencia nuclear. Su esencia está constituida por Jesús de Nazaret.…”

La esencia del Movimiento de Cursillos de Cristiandad es, por tanto, Jesucristo, al ser un Movimiento eclesial.

En una apreciación más detallada, Cursillos de Cristiandad basa la esencia de su Carisma en la Buena Nueva del Amor de Dios. Y, más exactamente, se puede destacar que la esencia de Cursillos es la Buena Nueva de que “Dios me ama”, concretada en la peculiaridad de “la vivencia de lo fundamental cristiano”.

El Amor de Dios, aunque siempre es actual, no es algo de “actualidad”. El Amor siempre es la esencia de Dios. Tanto en el Antiguo Testamento, como del Nuevo Testamento. Dios siempre ha dado muestras de su Amor a las personas. En el Antiguo Testamento su Amor aparece continuamente desde la creación, el Arco Iris, el mar Rojo, el Maná, las Tablas, hasta tantos “gestos”, cuya traducción reflejan actos de Amor, a pesar de los oprobios y “desprecios” que Dios recibe sucesivamente. Igualmente ocurre en el Nuevo Testamento.

Cristo trae a la tierra una Nueva Alianza. Nueva porque “aclara” más, si cabe, el Amor que Dios nos tiene. (1 Jn, 4, 8 y 16) “Un mandamiento nuevo os doy: amaos los unos a los otros como yo os he amado.” (Jn 13, 34)

Es un amor de persona a persona. Viendo a Cristo en la persona y la persona en Cristo
“Saulo oyó una voz que le decía ¿por qué me persigues?.
Él preguntó ¿quién eres, Señor?
Yo soy Jesús, a quien tú persigues” (Hc 9, 4-5)

Cristo cambia el sentido de la realidad y de los valores. ¡Se puede vivir en amistad! Este es el mensaje de Cristo.

Después ocurre ... que pasan 20 siglos en los que se habla de Cristian-ismo más que de Cristo. Se atiende a lo “adjetivo”(actos exteriores llamativos de fe, pasión, sacrificio) más que a lo “nuclear”, a lo sustancial, a lo esencial: el Amor. Se impone la estructura sobre la mística. Se destacaba la “humillación” y el arrepentimiento del hijo pródigo, por encima de belleza de la ternura del amor del padre bueno, abrazando al hijo encontrado.

Con el nacimiento del siglo XX se produce un “resurgir” desde abajo, desde la seglaridad, desde donde las cosas necesitan evidentemente ser sencillas. Se empieza a percibir, nuevamente, el mensaje del AMOR DE DIOS. Y esto, no es nuevo. Solo provoca una manera “nueva” de ver las cosas de siempre, dando a conocer a todos que DIOS NOS AMA.

Así surge el Carisma de los Cursillos, con fuerza y para dar vida.
El Espíritu Santo había lanzado sobre el mundo una ola de esperanza. Y por lo tanto, la esencia de los Cursillos es:
la realidad del Amor
la realidad de la Amistad
la realidad de que Cristo es mi Amigo
la Buena Nueva de que Dios en Cristo me Ama

II.- Todo mensaje tiene un destino. Ese destino es lo que da sentido al mensaje.
La Finalidad, es “el fin del por qué se hace una cosa”, el destino de la Esencia

La Finalidad del Carisma de Cursillo se dirige a la PERSONA.
Para que todas las mujeres y los hombres del mundo sepan la Buena Nueva de que “Dios en Cristo me ama”. Con la peculiaridad de que, si bien el destino se orienta a todos, de una forma especial se dirige a los alejados. Y este destino se lleva a cabo mediante testimonios de amistad.

Esta finalidad se consigue “Haciendo cristianos para edificar Cristiandad”.

Hacer cristianos es procurar, con toda nuestra fe, “que todos los bautizados sean
SANTOS, viviendo en Gracia, caminando en línea con la Iglesia
APOSTOLES, desviviéndose para que Cristo viva en todos
HOMBRES, con personalidad profunda e incisiva en la normalidad
DE SU TIEMPO, al ritmo de sus necesidades y exigencias
Edificar cristiandad consiste en “Avivar todo el Cuerpo Místico”

Esta finalidad de Cursillos se orienta a fermentar la vida ordinaria.
Fermentar en un sentido, digamos sencillo, quiere decir deshacerse para crecer.
Ese fermentar, desde la óptica de Cursillos, implica tres tiempos o puntos esenciales: quién, cómo y para quién.

Desde esta perspectiva desde la que hablamos, ese “quien o quienes” que han de fermentar y llevar el fermento somos todos nosotros.

Desde esta perspectiva desde la que hablamos, el “cómo” solo conoce un camino o método: la amistad.

Desde esta perspectiva desde la que hablamos, el para quién, el destino del fermento es la vida ordinaria.

La vida ordinaria, el “destino” del fermento, tiene un “a quién” y un “dónde” muy concretos
Sin duda alguna, es evidente que todas las personas han de saber que Dios les ama. Todas las personas han de disfrutar del amor de Dios. Y dentro de todas las personas del mundo, la atención del Carisma de Cursillos se dirige de forma especial a los alejados. A los que están alejados del Señor.

Más aún, la finalidad de Cursillos consiste en llevar la Buena Noticia del Amor de Dios a los alejados del Señor, pero con una peculiaridad o matiz. Esa peculiaridad o matiz estriba en el “donde”. Y ese “donde”, al que se refiere, es la vida ordinaria, que, en clave de Cursillos no es otro lugar que los ambientes en que cada uno vive.

El fin primordial de cursillos es, pues, crear un mundo de amigos en su sitio.
Es crear un mundo de amigos en su ambiente.

Y el objeto de esta finalidad se puede ver centrado en tres conceptos:
Alejados, Ambientes y Amistad

ALEJADOS.
Alejados son los que no tienen fe o no saben si la tienen, porque viven absortos en cosas que creen importantes, pero que no les llenan.

Alejados son esas personas que no conocen que Dios les ama.

Alejados son los que no están informados, o están mal informados, o están desinformados.

Y están alejados, porque nadie les habló de Dios o porque ellos no quisieron escuchar. O quizás, porque lo que les llegó, no fue en el lenguaje y en el estilo apropiado para ellos. Y como consecuencia, a estos hombres y mujeres les pasa, sencillamente, que no tienen fe, o que no saben si tienen fe, o que no quieren tener fe.

Estas personas viven en sus ambientes y no sabrán nunca que Dios les ama, porque no frecuentan las parroquias o, si asisten, es puntualmente para cumplir con unas “necesidades” sociales: bodas, bautizos, comuniones, funerales,...o por ciertos recuerdos que perduran. Pero no tienen oídos para oír, o no entienden o no quieren entender, o simplemente no quieren oír. Es evidente que no participan en las actividades parroquiales ni viven los sacramentos. Vegetan, espiritualmente, en la “masa” del mundo.

La solución está en ir sembrando y extendiendo el hambre de Dios en el mundo, pero sin proponer ningún medio determinado para saciarla. Solo para su bien

Estos hombres y mujeres se enterarán de la Buena Nueva, sabrán que Dios les ama, solo si alguien va a decírselo. Si alguien va a su círculo cotidiano de vida, a su “masa”.

AMBIENTES
La “masa”, el “sitio”, el “ambiente” es el campo de labor de la finalidad del Movimiento de Cursillos. Fermentar los ambientes, los rincones de la vida cotidiana, que son el taller, la oficina, el bar, el campo de deportes, la playa, la escuela, la facultad, el taxi, el tren, y todos los lugares de cada puesto que ocupan las personas en su diario y concreto vivir.

Esos hombres y mujeres a los que, a través de un Cursillo, se les ha provocado hambre de Dios, han de permanecer en sus sitios. No se les ha de sacar de sus realidades y llevarles a trabajar en una realidad distinta de la que están, por muy buena que ésta sea.

El Cursillo no es para eso. No. No es eso.

Las personas, hombres y mujeres, que han captado la simplicidad del mensaje, han de permanecer en su realidad, en su mismo ambiente, fermentando Cristianía por medio de la amistad entre los que convive: familia, trabajo, ocio. Lugares donde los sacerdotes no llegan porque su labor tiene otros límites.

En muchas ciudades importantes, suele haber un parque zoológico, donde se suelen tener, enjaulados, algunos animales feroces y salvajes. Es corriente ver leones, panteras, tigres, etc. Normalmente estos animales, en su forzada reclusión, han ido perdiendo todas sus características peculiares. Y lo que se ve allí es un león, que ya no es león, y un tigre, que ya no es tigre. Tal vez sí fue león, pero en la actualidad ha perdido gran parte de su esencia.

Lo que el Movimiento de Cursillos persigue no es enjaular a nadie en ningún lugar, sino bautizar la selva

La finalidad del Movimiento de Cursillos de Cristiandad “no se dirige a alimentar las estructuras eclesiales” (Vertebración de Ideas), sino a crear un mundo de amigos, edificando Cristianía, pero en los ambientes naturales.

El Papa Juan Pablo II concreta a los cursillistas la finalidad de Cursillos: “Vuestro Movimiento os pide ser fermento en la “masa” del mundo, ...actuando en el mundo”. (Juan Pablo II)

AMISTAD (Testimonio)
Estos hombres y mujeres necesitan que alguien vaya a sus ambientes a decirles que Dios les ama. Solo así lo sabrán.

Los alejados escucharán a quien vaya a decírselo, pero solo escucharán a quien vaya, si se presenta y actúa con AMISTAD. En acciones desprendidas de egoísmo, ... en acciones llenas de amor.

Más aún, estas personas, a las que se dirige la finalidad de Cursillos, necesitan ser amadas como Dios ama, es decir, tal y como son, no como nosotros quisiéramos que fueran.

Los alejados captan generalmente la identidad entre su ansia de felicidad y la vida de Cristo, si la ven realizada en otros que sean de su ambiente y que les tratan como amigos, porque “el hombre actual escucha más gustosamente a los testigos que a los maestros” (Pablo VI)

La invitación de Jesús, cuando dice «¡Id!», se dirige a TODOS.

“Designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir”. (Lc. 10, 1-12)

Estos setenta y dos discípulos eran probablemente todos los que Él había reunido hasta ese momento, o al menos todos los que le seguían con cierta continuidad.

Los seglares somos los sucesores de esos 72...
Y Jesús los envió de dos en dos, para inculcar la caridad, como distinguió San Gregorio Magno. “En esto conocerán todos que son discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros” (Jn 13, 35).

La finalidad inmediata de Cursillos es dar conocimiento, convencimiento, vivencia y convivencia de lo Fundamental Cristiano, expandiéndolo en los ambientes, en la “masa” del mundo en donde se vive la vida ordinaria.

Hemos de acercarnos a las personas, dando testimonio de amistad para que se encuentren con Cristo. Sin pretender sacarlas de su “sitio” para llevarlas a otro. Será el único modo con que podrán recibirnos los alejados.

Hemos de seguir generando amistad entre las personas que nos encontremos en el metro cuadrado móvil en el que el Señor nos ha puesto, para que todos, especialmente los alejados, sepan que Dios nos ama.

Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor y amistad.

De Colores,

Juan Ruiz
Presidente - OMCC
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III. Una nota de nuestro Asesor Espiritual

Con la celebración anual de la Pascua los judíos renuevan su comprensión de 2 de identidades:
- el de Dios ( "Yo soy tu Dios")
- el de sí mismos como el Pueblo Elegido ( "Tú eres mi pueblo")
Toda la vida judía se basa en estas 2 identidades. El "acto fundacional" del Éxodo, se celebró en la palabra y en ritual.

Como cristianos nos preparamos para celebrar el acto fundacional del " Éxodo Cristiano " del misterio pascual en el Triduo de Jueves Santo, Viernes Santo y la Vigilia Pascual. La renovación de las promesas bautismales nos ayuda a profundizar en nuestra comprensión de nuestra identidad cristiana recordando la esencia fundamental de la proclamación del Evangelio:
- "Arrepiéntale" (Renuncia del Pecado)
- "Cree en el Evangelio" (Profesión de Fe).

Este mes, a medida que continuamos nuestro estudio de Cursillos, examinamos la esencia del Movimiento. "Esencia" es la identidad de un ser en sí mismo. Es necesario conocer y comprender nuestra identidad, a fin de ser fieles a ella. Muchas desviaciones han surgido por esta falta de comprensión de la propia identidad del Movimiento de Cursillos.

A mediados de 1970 me embarqué en un viaje de varios meses de duración para examinar las diferentes comunidades religiosas en los Estados Unidos y Canadá. Para mi consternación y decepción, muchas de estas comunidades estaban inseguros de su identidad (se trataba de un tiempo de transición rápida en la vida religiosa). Un encuentro en el Medio Oeste de los Estados Unidos se destaca. Como lo había hecho en otras visitas con representantes de las comunidades religiosas, le pregunté 3 preguntas: "¿Qué distingue a su comunidad de otras comunidades?" ¿Cómo es que su comunidad vive el carisma de su fundador? " y " ¿Por qué debería participar en esta comunidad y no otra? "El director de las vocaciones, visiblemente molesto, contestó sarcásticamente" ¿Qué tipo de preguntas tontas son estas? "Luego agregó," Estamos haciendo las mismas cosas-- deberíamos emergernos con muchas otras comunidades religiosas". Yo rápidamente me despedí, diciendo que "muchos otros están haciendo las mismas preguntas" y que no esperara escuchar de mí en el futuro porque no me sentía atraído por una comunidad que estaba incierto en cuanto a su propia identidad.

Una forma de comprender la identidad (esencia) de Cursillo es como un lente que ilumina la conciencia de nuestra identidad como personas amadas por Dios. Este amor es proclamado, celebrado y vivido en nuestro crecimiento en los 3 encuentros de amistad-con Dios, con los demás y con nosotros mismos. Toda la " vida de Cursillos " gira en torno a estos 3 ejes. Si cualquiera de estos 3 componentes falta, el trípode de la experiencia del amor de Dios se derrumba. (El amor de Dios por nosotros es constante-Dios que es amor, es fiel a su identidad.)

Auténtica amistad, que no "manipula" las personas, es atractiva y, por este simple hecho, evangeliza. En los Hechos 15, una tensión surge entre Pablo y Bernabé con respecto al deseo de parte de Bernabé en llevar con ellos su primo Juan Marcos, que antes los habían abandonado en Pánfila. "El desacuerdo que surgió a continuación fue tan fuerte que los dos se separaron. Bernabé tomó Marcos junto con él y navegó para Chipre. Pablo, por su parte, escogió a Silas y partió en su viaje... Él viajó por Siria y Cilicia ". (Hechos 15:39-41). Estoy convencido de que Pablo y Bernabé siguieron amándose y respetándose como hermanos en el Señor, pero se dieron cuenta de que la tensión entre ellos sería perceptible, y podría ser un obstáculo para la eficacia de la evangelización.

En 1993 (mientras que viajaba al Encuentro Nacional de Cursillos de los EE.UU.) fui víctima de robo a mano armada. Sólo perdí $ 20, pero el daño ya estaba hecho por el robo de identidad. Mi identificación fue utilizada para la compra de 3 automóviles y un condominio. Yo no estaba totalmente exonerado [no hecho responsable] hasta 2002.

El enfoque, el "blanco" de los Cursillos es el "alejado", el que desconoce o bien rechaza el amor de Dios. Tenemos que reconocer que cada persona necesita crecer en el reconocimiento del amor de Dios, pero muchas personas de las cuales nos encontramos en nuestra vida diaria, están muy deficientes en esta toma de conciencia de la magnificencia del amor de Dios que se hizo uno de nosotros en la persona de Jesucristo. No amar al "alejado" como Dios lo hace, tal como él o ella realmente es, es, en efecto, "el robo de identidad". Nosotros les robamos de su identidad como personas que son amados por Dios. Cursillo pretende restaurar esta pérdida de identidad. En Juan 8, 1-11, Jesús amó a la adultera, como era, respetando su identidad y, en ese amor, le da la facultad para ser más, y ser capaz de responder a "Ve y no peques más”.

Juan Ruiz, en su comentario de este mes, afirma que el Cursillo está orientado a ser la levadura en la vida ordinaria (por el amor de Dios, concretado en la amistad). Si bien hablamos a menudo de alentar a todas las personas que "florezcan donde están plantados", aun suele existir la tentación de "trasplantar" a estas personas en nuestros entornos de elección. "El trasplante" literalmente significa desarraigar a una planta y replantarla en una ubicación diferente. Por ejemplo, una palmera de la Florida no crece naturalmente en Nueva York. El clima y el suelo son inhóspitas a la palma. La palma no puede vivir en el medio ambiente que necesita su propio entorno. Del mismo modo "las personas trasplantadas" no van a prosperar en un entorno artificial. Esta "migración forzada" de los "alejados" (o cualquier otra persona) a nuestro entorno preferido sería paralelo a una violación de los derechos humanos.

Después de una serie de tragedias en las que han participado los dirigentes de la parroquia en la que sirvo, un par de miembros del personal de la parroquia y yo estábamos discutiendo cómo volverle energía a las organizaciones de la parroquia en cara de la muerte y la enfermedad de la mayoría de los líderes laicos de la parroquia. Sugerí que cada grupo estudiara su identidad y carisma particular con el fin de ser capaz de atraer a nuevos miembros. "¿Cómo podemos promover lo que no entendemos?" Este artículo se ha generado a base de esa conversación.

El Triduo Pascual nos llama, como Iglesia, para renovar nuestra identidad. Este nuevo entendimiento debería encontrarse atractivo para muchos que buscan o que no saben que tienen una innata hambre de Dios. A medida que prosiga el estudio del Carisma de Cursillos, también nosotros, cada vez más nos volvemos "magnéticos", en atraer a los "alejados" y otros que se nos presentan en nuestra vida diaria a que "Vengan y vean... Dios te ama".

De Colores,

P. David Smith
Asesor Espiritual – OMCC

Boletín OMCC - Marzo 2009

Queridos Amigos, 01mar09spa

¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!

I - Eventos de Actualidad
Durante el mes de febrero, Juan Ruiz y su esposa Conchita sirvieron en equipos de Cursillos de la Arquidiócesis de Los Ángeles. Coincidieron los dos fines de semana con su 37 aniversario de matrimonio y con el día de la amistad. ¡Que mejor manera de celebrar estos dos días tan importantes, que en la fuente que los enseño como tratar de hacerlo realidad en la vida cotidiana de todos nuestros días!
¿Y porque fue tan significativo para los dos?....
Los dos encontraron la verdadera Amistad y Amor de Cristo en un Cursillo de Cristiandad a los cinco años de matrimonio. Y desde ese entonces Nuestro Señor Jesucristo, a través de este Movimiento que está basado en el amor y la amistad de Dios en Cristo Jesús, ha sido su modelo y guía durante toda su vida. En este periodo de tiempo, han encontrado a los mejores amigos que cualquiera persona pudiera desear y, a pesar que han tenido fracasos y alegrías, los beneficios han sido mucho más grandes y siempre los ha levantado la mano de Cristo a través de uno de estos muchos amigos.
"El servir a nuestra Iglesia a través de este bello movimiento durante la mayoría de nuestro matrimonio nos ha mantenido en ese espíritu de Amistad y Amor y en donde quiera que nos movemos, en nuestro metro cuadro móvil, podemos ver la oportunidad que nos ofrece nuestro Padre para seguir cultivando ese árbol de la Amistad y Amor de Cristo para que sus ramas lleguen a tocar el corazón de muchas otras personas y se den cuenta, como diría nuestro Gran Amigo Eduardo Bonnín, que "la gente es buena, que la vida es bonita y que vale la pena vivir"".
"En ese día de la amistad, le di gracias a Dios por la oportunidad que me ha brindado de acercarme un poquito a todos los amigos en tantas partes del mundo y compartir lo poco que tengo y que he vivido con todos ellos".

IV Ultreya Mundial“ - La Belleza de ser Cristiano y la Alegría de Comunicarlo”.
Queremos seguir compartiendo con ustedes la emoción con la que anticipamos la próxima Ultreya Mundial compartiendo algunos pensamientos sobre el tema “La Belleza de ser Cristiano y la Alegría de Comunicarlo”. Este tema fue tomado del 2o Congreso Eclesial de Movimientos, en Roma en Pentecostés del 2006. Este tema fue inspirado por el Papa Benedicto XVI el día que inicio su Ministerio Petrino. En su primera homilía en la Plaza de San Pedro el Papa dijo, “Nada hay más hermoso que haber sido alcanzados, sorprendidos, por el Evangelio, por Cristo. Nada más bello que conocerle y comunicar a los otros la amistad con él”.
Compartimos con ustedes al inicio de nuestro servicio en 2006, que apto y providencial fue tener este Congreso Mundial de Movimientos Eclesiales para enfocarnos y motivarnos durante nuestro servicio como comité ejecutivo del OMCC. Nuestro servicio al Movimiento de Cursillos se realiza al poder comunicar las instancias del Espíritu Santo de manera que le habla a nuestro Santo Padre el Papa Benedicto de las necesidades de nuestros tiempos. Y nosotros obviamente vimos la necesidad de que nuestro movimiento meditara sobre este ‘Belleza de ser Cristianos’. El Movimiento de Cursillos se dice haberle dado a la Iglesia un optimismo antes no presente e indudablemente este optimismo se expresa mejor como Belleza. Otra característica indiscutible de todo Cursillista es su Alegría. Cuando somos capaces de darnos cuenta que sobre todo somos amados por Dios no hay otra respuesta más adecuada que la Alegría. Vemos que de manera que va madurando nuestro movimiento va prosperar si continuamente y constantemente logramos reconocer la Belleza de ser Cristianos y la comunicamos con Alegría. Entonces, por estas razones arrolladoras y poderosas seleccionamos el mismo tema para la IV Ultreya Mundial para que fuera expresión del enfoque de nuestro trabajo y a la vez nuestra esperanza para los años venideros.
Durante el mes de Febrero, el P. David Smith hizo un viaje a Roma y junto con nuestro Asesor Episcopal, el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, hizo una petición personal al Papa Benedicto XVI por su mensaje para la IV Ultreya Mundial. Durante su viaje a Roma, también consultó al Consejo Pontificio para Laicos para la extensión de la condición “Ad Experimentum” de los Estatutos hasta que tengamos un Encuentro Mundial.
También, durante Febrero, con la iniciativa y entusiasmo de Louis Cenac, un Cursillista de los Estados Unidos que ahora vive en la Isla American Samoa - Pago Pago, Juan Ruiz y Tam Nguyen, Coordinador del APG, viajaron a la Isla Samoa Americana para reunirse con el Obispo Johan Quinn Weitzel, Obispo de American Samoa - Pago Pago y para hacer un Estudio del Ambiente para iniciar el Cursillo en ingles.
El Obispo Quinn dio mucho apoyo y le dio la bienvenida al mismo tiempo que reconoce la necesidad de que el Movimiento de Cursillos se introduzca en la Isla Americana Samoa - Pago Pago. Ofreció el uso del Centro Pastoral para tener los fines de semana de Cursillos. Además, asignó el P. Eneliko Auvaia como Asesor Espiritual del Movimiento de Cursillos. El P. Eneliko, con otros Sacerdotes y posibles dirigentes asistirán a un fin de semana de Cursillos en Australia o en los Estados Unidos.
Durante su visita hicieron el estudio del ambiente y grabaron un programa de televisión en la emisora local, se reunieron con varios sacerdotes, monjas y posibles dirigentes y fue un gran éxito apostólico para el MCC. Estamos planeando comenzar el primer Cursillo en Ingles en Americana Samoa -Pago Pago tan pronto como el principio de septiembre 2009. Les pedimos sus oraciones para que el Amor y la Amistad de Dios puedan llegar a todas las personas que viven en Americana Samoa a través del Movimiento de Cursillos.

II. Estudio del Carisma: Parte VI

CURSILLOS DE CRISTIANDAD - UN MOVIMIENTO SEGLAR
“Dios me escogió desde antes de nacer y, por su mucho amor, me llamó. Cuando quiso, me hizo conocer a su Hijo, para que yo anunciara su Evangelio. Y no fui a consultar con nadie, ni tampoco fui a Jerusalén a ver a los que eran apóstoles antes que yo” (Gálatas 1, 15-17)
Unos utilizan el vocablo laico, otros prefieren llamarlo seglar. Seglar o laico, aquí lo entendemos con un mismo significado, referido a nosotros, los bautizados que no hemos recibido la “imposición de las manos”, acto que se conoce como la “ordenación”, o sacramento de las órdenes sagradas.
Desde principios del siglo XX se viene hablando de la presencia y acción de los laicos en la vida pública eclesial y del apostolado laical. Lo primero es una esperanzadora alegría. Lo segundo, el apostolado laical, no es novedad de hoy, sino de siempre.
En el Evangelio encontramos numerosos “gestos” de Jesucristo en los que invita a los “laicos” al apostolado. Inmediatamente, después, San Pablo reitera la invitación evangélica, voceándolo por todos los lugares que recorre.
En el siglo pasado se denominó al laicado como el “gigante dormido”. Ese “gigante” fue despertándose poco a poco. Aislada y personalmente en algunos casos. Y, también, por voces destacadas y cátedras de teología fundamentando la misión, un tanto “olvidada”, del laicado en la Iglesia.
En la actualidad, el gigante está despierto y con vitalidad. La “normalidad” de la participación activa del laico en el trabajo misionero de la misión de la Iglesia, en íntima comunión, que es la concordia amorosa, según el espíritu de San Cipriano, en el seguimiento de Cristo, es una alegría para el Señor.
No importa que el camino, todavía, sea pedregoso. Esa íntima comunión hará que vayan desapareciendo las piedras y se allanará el camino.
Sin duda que el Concilio Vaticano II, así como “Christifideles Laici”, han sido energía, han hecho de motores de impulsión para este despertar de los laicos fieles de Cristo (Crhistifideles laici)
El apostolado de la Buena Nueva del Evangelio es de todos.
No es un rol de la jerarquía. En los 72 misioneros, a los que se refiere San Lucas, estamos representados todos, porque el «¡Id!» del Evangelio “se dirige y se extiende a todos” (Christifideles Laici 2.4)
“Dios me escogió desde antes de nacer y, por su mucho amor, me llamó.
Cuando quiso, me hizo conocer a su Hijo, para que yo anunciara su Evangelio. Y no fui a consultar con nadie, ni tampoco fui a Jerusalén a ver a los que eran apóstoles antes que yo” (Gálatas 1, 15-17) Así lo proclama San Pablo, el patrón de Cursillos, el primero y el más grande “Christifideles Laici”. Todos somos Pablo.
En esta “edificación” del “Id”, todos los que creemos en Cristo formamos una misma plataforma, porque el bautismo nos hermana a todos como reyes, profetas y sacerdotes.
En la Iglesia nadie es sólo pescador, o sólo pastor, y nadie es sólo pez, o sólo oveja. Cuando todos los bautizados son pescados y pescadores a la vez, entonces se abre un gran campo de acción para los laicos.
El Cuerpo místico, que formamos todos, es un solo cuerpo (1 Cor 10,17), y cada uno miembro del otro (Rom 12,5), creciendo para Dios, compacto y estructurado mediante los ligamentos y articulaciones, (Col 2, 19) siendo Cristo la cabeza de este cuerpo e identificándonos a Cristo por medio del bautismo (1 Cor 12, 13). (Lumen Gentium 7). Entonces ocurre que, cuando se echan las redes y es grande la pesca, los de la barca, que ha llenado las redes, hacen señas a sus compañeros de la otra barca para que vengan a ayudarles.
Esta es la doctrina de Lumen Gentium, cuando proclama la igualdad y unidad de laicos y clérigos dentro del Pueblo de Dios, identificando a este Pueblo por la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, en un sacerdocio común, por la gracia de Dios, aportando cada grupo sus dones a los demás de manera que el conjunto y cada una de sus partes se enriquecen con el compartir mutuo y con la búsqueda de la plenitud en la unidad. Para que, cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, como buenos administradores de la múltiple gracia de Dios (1 Pe 4,10).
Sin duda que hay dificultades. Siempre ha existido la “ilusión” de sentarse a la derecha o a la izquierda del “maestro”. Al que le ha cabido la gracia de ser “poderoso” se le olvida, a menudo, guiado de buena fe, sin duda, que el “grande” ha de ser “servidor, siervo de todos” (Mc. 10, 41.45). Nada es nuevo. Seguimos los mismos caminos de siempre y nos encontramos con las mismas gentes.
Está constatado, que “el camino posconciliar de los fieles laicos no ha estado exento de dificultades y de peligros. (Christifideles Laici 2.12)
Ocurre, a veces, y lo decimos en la medida en que brota de las exigencias del amor y donde quiera que la Iglesia nos invita a ser Iglesia, que hay quienes, aún actuando con espíritu de servicio y desde la buena fe, se arrogan un lugar eclesial injustificado e intolerable.
Aquí y hoy… esta es la hora de los laicos. Aunque, como dice S.Rylko «no es fácil ser un laico en el mundo actual» y «ser laico en nuestros tiempos requiere coraje», es la hora de los laicos, porque «los laicos son irreemplazables en la tarea de evangelización».
¡La nueva evangelización se hará sobre todo por los laicos, o no se hará!.
Hay que dejar de considerar “por una parte” al clero y “después” al laicado. Hay que dejar de fijar la atención en uno o en otro. Será la manera de empezar a deshacer “nudos” que entorpecen la vida de la Iglesia.
Para conseguirlo, una de las muchas vías está en dejarnos llevar por las grandes intenciones conciliares.
Una de las muchas vías está en dejar de hacer entusiastas afirmaciones cuya efectividad acaba en el momento de terminar de pronunciarlas.
Una de las muchas vías está en poner coherencia entre lo que anunciamos con lo que vivimos.
Una de las muchas vías está poner la “frase” completa, porque sumar “parte” de aquí con “parte” de allá, lo que se obtiene es un resultado de medias verdades.
Queremos declarar, expresamente y para evitar dudas de intenciones oscuras, que, con esto no solo no se está negando a los ordenados, al clero, el lugar que les corresponde en la vida de la Iglesia, sino que sale de nuestro corazón la más firme y clara declaración de amor y admiración por el sacerdocio.
Pero, como oímos a Benedicto XVI “Es algo hermoso de que, sin iniciativa de la jerarquía, con una iniciativa de la base, como se dice, pero también con una iniciativa realmente de lo alto, es decir, como don del Espíritu Santo, nazcan nuevas formas de vida en la Iglesia, como, por otra parte, han nacido en todos los siglos.”
Somos, los laicos de los movimientos eclesiales, los sucesores de esos 72, en palabras de R. Cantalapiedra.
El título de “fieles laicos”, (Crhistifideles Laici) es, hacer, el honor de esta verdad
Cursillos de Cristiandad es un Movimiento eclesial seglar.
Desde el laicado, en los años 40, tras un estudio profundo de los ambientes, se originó la Esencia y Finalidad de los Cursillos y la base de la Metodología.
Se hizo llegar la “idea” a los “ordenados” y éstos la bendijeron hasta con las dos manos. Hubo concordia amorosa, comunión, entre clero y laicos.
Cursillos surge del laicado para llevar la Buena Nueva, concretamente, a los ambientes en que cada uno vive.
Cursillos nace, no como una respuesta de la iglesia al mundo, sino como una manera de comunicar al hombre que Dios le ama. Fueron pensados, estructurados y rezados no para evangelizar el mundo, sino al hombre.
Los Cursillos surgen para fomentar hambre de Dios en el mundo y en el marco donde crece y se desarrolla corrientemente lo cristiano
La finalidad que buscó la “idea” Cursillos no fue para hacer cosas, asistir a actos, hacer que asistan a actos, sino para que creciéndose y desarrollándose donde Dios le ha plantado, con fe, con esperanza y con caridad, hecha vida por su conexión con Cristo, puedan ser manantial inagotable de sentido, emisores de autenticidad, e impulsores de energía y alegría evangélica en la familia, en el trabajo y en la diversión.
“El método de Cursillos quiere contribuir a cambiar en sentido cristiano los ambientes donde las personas viven y actúan, mediante la inserción de hombres nuevos que han llegado a serlo gracias a su encuentro con Cristo...” (Juan Pablo II). Permaneciendo cada cual en el estado en que fue llamado, (1 Cor 7, 24) porque a nadie hay que sacarle de su costumbre de atender a la familia, al trabajo, al ocio, sino convertir su forma de atender, haciendo de la gracia un modo de orientarse.
Los Cursillos, como todo lo humano, no son perfectos, pero la confusión y los líos empiezan cuando, sin una idea cabal de por qué fueron pensados, se pretende llevar la generosidad que, por la gracia de Dios, suscitan, a lo que a cada uno le parece lo mejor.
En Cursillos se afirma una línea seglar porque la estrategia se centra en la persona y los ambientes, antes que en las estructuras.
El apostolado cuyo desarrollo se orienta más específicamente en las estructuras intra parroquiales, ya existía con anterioridad y sigue teniendo vida. Un apostolado, sin duda, excepcional y extraordinario, que se lleva a cabo mediante su pastoral. Un apostolado que, sin duda, es muy bueno y eficaz para los “obreros” que fueron llamados a la viña desde la primera hora, pero que no resulte que cuadre en la entrega apasionada de un recién convertido. Porque la estructura parroquial se muestra a la vez demasiado estrecha y demasiado basta para satisfacer las necesidades de la pastoral y de la formación del conjunto de los fieles. La parroquia u otras estructuras de iglesia, no parecen ser la plataforma más adecuada y menos aún la exclusiva para llegar a ciertos sectores, especialmente a los más alejados, y fermentarlos en cristiano.
Cursillos dirige el enfoque, no de forma exclusiva aunque sí especialmente, a los alejados, que no participan en los actos parroquiales o asisten a los mismos de forma rutinaria, sin que les duela el no participar en ellos. Si bien es más cierto que, cuando la parroquia precise una colaboración puntual, siempre estará prestada con sencillez, sin invadir campos ni asumir roles que pertenecen a otras parcelas.
Eduardo Bonnín siempre destacó de forma contundente, clara y concreta que Cursillos es un Movimiento de iniciativa seglar, en el que los sacerdotes colaboran con su papel fundamental. Que Cursillos solo puede tener perseverancia y crecimiento “mediante el ensamblaje perfecto entre seglares y sacerdotes”.
El Cursillo, hoy más que nunca, tiene que estar firmemente asentado en la fe que vive en unión estrecha, cordial y amistosa con todos, seglares y sacerdotes,… sin “mandonismo” ninguno de nadie, con santo real miedo, con asombro continuado y con la sobrenatural naturalidad, no de creer saber, sino de saber creer. Es evidente que el Movimiento de Cursillos, puede llevar la Buena Nueva a los lugares más alejados y ajenos al radio de acción normal de los ordenados.
Cursillos, como Movimiento eclesial seglar se hace realidad en la persona que vive el Bautismo, anunciando la Buena Nueva del Evangelio, el Amor de Dios, mediante testimonio en los lugares que recorre el metro cuadrado en el que está enclavado de los ambientes en que habita: la casa, el trabajo, los lugares de ocio. Pero siempre en unión íntima con los sacerdotes
Oremos juntos, sacerdotes y seglares, para que, en el metro cuadrado de nuestro alrededor, en los sitios de cualquier ambiente en el que nos encontremos, al encontrarnos con cualquier hermano, derrochemos Amor (Lc 10. 25-29 y Mc 12, 31) con espíritu samaritano (Lc 10. 30-37)
Porque Iglesia somos todos. No somos Iglesia, o más Iglesia, porque se ocupe un puesto o un cargo o una misión más o menos cualificada o importante.
No.
Somos Iglesia porque estamos bautizados y confirmados en la Fe en Jesucristo.
Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor y amistad.

De Colores,
Juan Ruiz
Presidente - OMCC

III. Una nota de nuestro Asesor Espiritual

"Despierta, tú que duermes”(Efesios 5,14)
¿Y qué es lo que hay que despertar?
1) Juan Ruiz en sus reflexiones, citando a muchos autores se refiere a los laicos como el "gigante dormido", que ha ido "despertando poco a poco".
2) El "poder cristiano" (de los laicos) "que tan a menudo se encuentra oculto y latente" (Papa Pablo VI - "Evangelium Nuntiandi" #70)
3) La toma de conciencia de cada persona del hambre de Dios
Este último "despertar" es sutilmente diferente a la forma de expresión que utiliza Juan en sus comentarios. Sostengo que el hambre de Dios en sí mismo no necesita ser despertado, sino por el contrario, la conciencia de que todo ser humano nace con hambre de Dios. Según Sor Mary Frances, V.H.M. "En el momento de la concepción, Dios infunde en el marco de su nuevo hijo un " dispositivo interno busca blanco", que es activado por el amor, crece en el amor, conduce al amor, y se cumple por el amor. Así pues, hay en cada persona de este deseo innato de ser más íntimamente vinculado con el Señor. Es un anhelo, una sed, un hambre de amor, un reflejo de la añoranza, la sed y el hambre que Dios tiene para nosotros. Ella a citar a San Agustín, "Nos hiciste, Señor, para ti; y nuestro corazón estará siempre inquieto hasta que descanse en tí”. El filósofo francés Blaise Pascal enseñó que hay un "vacío en forma de Dios en nuestros corazones que sólo Dios puede llenar".
El difunto teólogo ortodoxo P. Alexander Schermann sostuvo que "en la imagen bíblica de la creación, el hombre se presenta como un ser hambriento (cabe señalar que en el pecado original, el hombre se “comió" de lo que no se le permitió)... la humanidad se creó para tener un hambre, sobre todo, de Dios... Una de las imágenes de la comprensión ortodoxa oriental del pecado original es que Adán dejó de tener hambre de Dios y para Dios ". Santa Teresa de Ávila de acuerdo, en su oración favorita, "Solo Dios basta”. Según Elaine Schaeffer Duffy, "lo que distingue a los santos del resto de nosotros no es su logro, pero su singular hambre de Dios "
La oración y el ayuno han sido siempre parte integrante del “arsenal” de los cristianos. El Papa Benedicto XVI nos recuerda que "a través de ayuno y oración, nos permite llegar a Cristo y satisfacer el hambre más profunda que experimentamos en las profundidades de nuestro ser: el hambre y la sed de Dios" (Mensaje de Cuaresma 2009). Leonard Ravenhill acuerda, "El hombre puede estudiar porque su cerebro tiene hambre de conocimiento, incluso el conocimiento de la Palabra de Dios. Pero ora porque tiene hambre de Dios". Por último, el autor John Piper observa que "la debilidad de nuestra hambre de Dios no es porque Dios sea desagradable, sino porque nosotros seguimos llenos con 'otras cosas'".
Durante el Cursillo, el rollo de "ideal" nos hace conscientes de un hambre, una falta, el cumplimiento de las cuales aún no se ha identificado o especificado. Los rollos de "Gracia Habitual", "Gracia Actual", y "La Vida en Gracia" identifican esta hambre como un hambre de Dios y nos ofrecen los medios esenciales para hacer corresponderle a este hambre. "Obstáculos a la Gracia" nos muestran las formas con las que, según Piper, "nosotros mismos nos mantenemos llenos con otras cosas", una "comida" del espíritu que nunca puede satisfacer. La primera tentación que se le presentó a Jesús en el desierto, "convierte las piedras en pan", es instructivo para esta meditación. Nuestros pecados son las piedras que nunca pueden alimentar el espíritu humano-una piedra no tiene capacidad para alimentar.
Todos los cristianos, laicos y religiosos, están llamados a tener hambre de Dios, a respetar, y para vivir del amor, y compartir los frutos del encuentro amoroso con Dios, por quien tenemos hambre, evangelizando. El documento post-sinodal de 1999, "Ecclesia in America" (# 68) habla de “encuentro con el Señor produce una profunda transformación de quienes no se cierran a Él. El primer impulso que surge de esta transformación es comunicar a los demás la riqueza adquirida en la experiencia de este encuentro. ... El ardiente deseo de invitar a los demás a encontrar a Aquél a quien nosotros hemos encontrado, está en la raíz de la misión evangelizadora que incumbe a toda la Iglesia “. El Precursillo puede ser esta invitación a "venir a ver a Aquel por quien tenemos hambre".
"Evangelium Nuntiandi"(#46) (Papa Pablo VI, 1975) dice que " además de la proclamación que podríamos llamar colectiva del Evangelio, conserva toda su validez e importancia esa otra transmisión de persona a persona.... ¿hay otra forma de comunicar el Evangelio que no sea la de transmitir a otro la propia experiencia de fe? La urgencia de comunicar la Buena Nueva a las masas de hombres no debería hacer olvidar esa forma de anunciar mediante la cual se llega a la conciencia personal del hombre y se deja en ella el influjo de una palabra verdaderamente extraordinaria que recibe de otro hombre. ".
En 2007, la Congregación para la Doctrina de la Fe emitió, "Una Nota doctrinal sobre algunos aspectos de la evangelización". "La evangelización implica también el diálogo sincero que busca comprender las razones y los sentimientos de los otros. …. Eso exige tener en cuenta las esperanzas y los sufrimientos, las situaciones concretas de los destinatarios. Además, precisamente a través del diálogo, los hombres de buena voluntad abren más libremente el corazón y comparten sinceramente sus experiencias espirituales y religiosas. Ese compartir, característico de la verdadera amistad, es una ocasión valiosa para el testimonio y el anuncio cristiano "(#8). El Cursillo nos recuerda que la amistad es un hermoso y único vehículo para evangelizar, es decir, si la amistad es sincera y no "manipulada". En la amistad, estamos llamados a contagiar a otros de forma natural con la alegría que experimentamos en el encuentro con Aquel por quien tenemos hambre.

La autenticidad es la clave en esto, como Juan Ruiz escribió sobre la necesidad de "ser coherente con lo que creemos". El Evangelio del Miércoles de Ceniza (Mateo 6) y la primera lectura del viernes siguiente al Miércoles de Ceniza (Isaías 58) son útiles para nuestro entendimiento. "Cuando usted da su limosna... cuando oras... cuando ayunas, no se comporten como los hipócritas" (Mateo 6). "Esto es, más bien, el ayuno que yo quiero" (Isaías 58). Cuaresma está estructurada para que podamos volver a descubrir y renovar nuestros compromisos bautismales en la Vigilia Pascual, o el Domingo de Pascua. ¿Somos quienes decimos que somos? Estamos convirtiéndonos en la Buena Noticia con renunciar el pecado y encomendarnos más plenamente al Señor, más profundamente sumergiéndonos en la vida de la gracia que nos ofrece?
Todos nosotros, sacerdotes y laicos por igual, somos componentes esenciales, en este proyecto de llevar la Buena Noticia para “renovar la faz de la tierra". Según "El sacerdote, pastor y líder de la comunidad parroquial" (Congregación para el Clero, 2002) "la misión de la Iglesia de la evangelización... exige la santidad personal por parte de ambos, pastores y los fieles”. El clero y los laicos son como las 2 alas de la Iglesia. Si una ala está ausente, o muy deficiente el "vuelo” es precaria, sino imposible. Juan nos ha recordado a que nos abstengamos de "actitud mandona", es decir, evitar el "clericalismo" (ya sea impulsado por el clero o los laicos), " iluminismo elitista ", o imposiciones de ninguna de ningún lado.

" ¡Despierta, tú que duermes!" ¡Despierta del letargo que procede del consumo de comida “basura” espiritual! ¡Despierta del letargo de "Somos católicos - no evangelizamos!" Desierta y huye de ser consumidos por la hipocresía. Despierta al Dios que tiene hambre por nosotros!

De Colores,

P. David Smith
Asesor Espiritual – OMCC

PD. Durante la composición de este artículo me ha conmovido profundamente (y dolido) la muerte de 2 cursillistas de mi parroquia-Roland Prette y Nanette Carnaval. Roland y el esposo de Nanette, Pat, habían pertenecido a mi reunión de grupo. Les pido sus oraciones para acompañarlos, ya que comienzan su "Quinto Día".