¡¡Feliz Navidad y buen año 2010!!

Queridos amigos en el Señor, junto a Nora les deseamos lo mejor. Esperamos haber sido útiles al Movimiento de esta Diócesis de San Rafael.
Por cualquier necesidad de datos, cuenten con nosotros.

Un gran abrazo en Cristo y María.

DECOLORES!!!!!!!!!!!

Boletin OMCC Junio - 2008

Queridos Amigos, 04jun08spa

¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!

I. Eventos e información actual

Al fin del mes de abril, del 25 al 27, por la gentil invitación del Secretariado Diocesano de Monterrey, México, Juan Ruiz tuvo la oportunidad de participar en un Curso de Rectores y Rectorables. Y en el mes de mayo, del 15 al 17, también fue cordialmente invitado por el Consejo Pontificio para los Laicos (PCL) a participar en el Seminario para Obispos sobre los Movimientos.

“La experiencia en la Diócesis de Monterrey fue bellísima porque me impresionó y aprendí mucho de la calidad de dirigentes que el Movimiento de Cursillos tiene en esa ciudad. Así como también de la buena formación, tanto técnica como espiritual, que los dirigentes están recibiendo. Con la gran capacidad de asombro que tienen sus dirigentes, se crea una apertura que facilita enormemente que sigan aprendiendo y creciendo constantemente. Otra cosa que también me impresionó fue la preparación, humildad y espíritu de servicio de todos los presentadores y organizadores del evento. No cabe duda que cuando existe esa capacidad de asombro, la persona no puede más que admirar con cada mirada”.

“El Seminario de los Obispos sobre los Movimientos en Roma fue otro “Momentazo cerca de Cristo” porque tuve la oportunidad de un contacto personal con más de cien Obispos y Cardenales de los cinco continentes y con un ramillete de unos veinte laicos de diferentes Movimientos Eclesiales y Nuevas comunidades. Al compartir con todos en un ambiente de amistad durante las conferencias, grupos de trabajo, comidas y ratos libres, todos expresaron claramente su gran satisfacción con el Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Comentaban que “Los Cursillos son uno de los movimientos que trabajan mas apegados a los obispos”. Inclusive, los Obispos de países donde no había cursillos (y hasta donde ya había Cursillos) me comentaron que les gustaría que les visitara. Tengo una visita pendiente para Puerto Rico, Cuba, Ecuador, Chile, Perú, España, India, Sri Lanka, entre otras. En un ambiente totalmente de hermandad, pudimos darnos cuenta claramente cómo el Espíritu Santo esta respondiendo a los signos de los tiempos a través de la creación de los Movimientos Eclesiales y Nuevas Comunidades. Se confirmó claramente y se mencionó varias veces lo que el siervo de Cristo Juan Pablo II nos dijo en el Primer Encuentro Mundial de Movimientos Eclesiales y Nuevas comunidades en el año 1998, “los movimientos Eclesiales y Nuevas comunidades son la nueva primavera de la iglesia”. Así como también como nuestro Santo Papa Benedicto XVI ha venido promoviendo todos los Carismas de los Movimientos Eclesiales y Nuevas Comunidades desde cuando era Cardenal Ratzinger.

Los pocos representantes de los diferentes movimientos que estábamos presentes pudimos sentir el calor, cariño y aceptación de todos los Obispos y Cardenales presentes. El Seminario fue tan fructuoso que Su Eminencia Cardenal Theodore E. McCarrick, Arzobispo emérito de Washington, recomendó que “estos Seminarios se organizaran con la Conferencia Episcopal de cada país para que más Obispos y Cardenales puedan asistir”.

Un desafío que varios de los Obispos expresaron fue el poder transmitir esa visión al clero de sus diócesis. Por consiguiente, necesitamos orar mucho para que su entusiasmo y visión puedan ser transmitidos a todos sus sacerdotes y podamos complementarnos en la evangelización de cada una de nuestras diócesis, respetando la vocación de cada persona dentro de su singularidad, originalidad y su creatividad. Así como también la Mentalidad, la Esencia y la Finalidad de cada uno de los carismas.

Y como si todo esto fuera poco, la experiencia culminó en la audiencia con el Santo Padre Benedicto XVI en la sala Clementina del Vaticano. Con el mismo amor y firmeza de siempre, entre otras cosas, dijo a los Obispos y Cardenales “os pido que salgáis al encuentro de los movimientos con mucho amor

Siento no poder exponerles en este boletín, ni siquiera en síntesis, todas las presentaciones de lo que pasó y de los frutos de cada una de ellas, que realmente fueron respuestas del Espíritu Santo. Por consiguiente, los invitamos a que visiten la Pagina Web del Consejo Pontificio para los Laicos (PCL) http://www.laici.org/ donde podrán encontrar el texto de cada una de las presentaciones para que se puedan estudiar en sus escuelas de dirigentes y seamos conscientes del gran valor y responsabilidad que tenemos como administradores de cada uno de esos carismas”.

II. Estudio del Carisma: Parte II

CARISMA

La lluvia que cae del cielo, única e indivisa, hace germinar las más diversas y variopintas especies de flores y árboles.

El Espíritu Santo es único, pero “los dones son variados, las funciones son variadas y las actividades son variados” (1Cor 12,4-6), y confiere a cada uno la gracia según quiere. (1Cor 12,11).

I.- Origen

El origen de la palabra “CARISMA” se encuentra en el vocablo griego χάρισµα (járisma), el cual, a su vez, deriva del verbo χaρíσoµαi (jarísomai), que significa mostrarse “amable y generoso”, “regalar algo”.

El sufijo µα (ma), indica el producto de la acción.

Así pues, χάρισµα (járisma) significa “don generoso” “regalo”.

Un papiro antiguo utiliza este término para designar los regalos ofrecidos a los marineros.

Existe un parentesco entre el vocablo χάρισµα (járisma) y el nombre griego χάρισ, (járis) que significa “gracia”. Este parentesco no se da en los dos vocablos equivalentes del castellano “carisma” y “gracia”

Concepto civil:

- Los diccionarios suelen definir la palabra carisma como la especial capacidad de algunas personas para atraer o fascinar.

Se aplica, por extensión, a algunas personas, como políticos, religiosos, actores, etc., que atraen vivamente a las muchedumbres.

- Algunos sociólogos quieren indicar con la palabra carisma la capacidad de ejercer autoridad en base a la creencia de los seguidores en las capacidades ejemplares de una persona.

- También se utiliza usualmente la palabra carisma para describir una habilidad para influir o atraer a otras personas. Se refiere especialmente a la cualidad de ciertas personas de motivar con facilidad la atención y la admiración de otros gracias a una cualidad "magnética" de personalidad o de apariencia.

Concepto espiritual

La iglesia en la palabra “carisma” mantiene el significado griego de “gracia” o “don”, agregando “de Dios”, el añadido paulino que expresa el origen divino por el que se otorga el carisma a todo bautizado para el bien común.

O sea, como el resultado de haber recibido el χάρισ, (járis), una gracia, y de haberla recibido del Espíritu. En definitiva un carisma es un don de Dios.

II.- Los Carismas en la Iglesia

Hay dos elementos que contribuyen a definir lo que es el carisma:

Primero, el carisma es el don otorgado “para el bien de todos”, (1Cor. 12, 7), o sea que está al “servicio de los demás” (1Pe 4,10)

Segundo, el carisma es el don otorgado “a uno” o “a algunos” en particular, no a todos del mismo modo.

Siempre hubo carismas en la Iglesia.

Los Carismas no solo surgieron en la Iglesia primitiva. Cada época de la historia, cada lugar del universo, cada circunstancia por las que atraviesa la Iglesia, requieren la manifestación del Espíritu y Él distribuye sus dones, funciones, actividades y ministerios de acuerdo a las necesidades concretas de cada momento.

Al vocablo “carisma” se le da un origen paulino, pero la realidad es que ya se encuentra operante en el Antiguo Testamento, en reyes, jueces, profetas y otros grandes personajes, tanto hombres como mujeres. Estos no solo recibieron de Dios una misión sino también la efusión del Espíritu Santo para ejercerla más allá de las fuerzas meramente naturales.

No obstante, fue Pablo quien fijó el término carisma y lo utilizó con cierta profusión: 16 veces.

También es citado por San Pedro, aunque en una sola ocasión. (1Pe 4,10)

1.- Definición

Pablo utiliza la palabra carisma para varias acepciones: considera como carisma el don espiritual concedido por Dios a quienes ha tocado en suerte la vocación cristiana. (1Cor 1,7). Pero, como no todos la viven del mismo modo, cada cual recibe el carisma que le es propio. (1Cor 7,7).

En otros pasajes, con la palabra carisma, expresa otros significados muy distintos: edificación común, curaciones (1Cor 12, 9.28.30), escapar del peligro de muerte (2Cor 1,11), redención, (Rom, 5,15), fuerza (2Tim 1,6), irrevocable. (Rom, 11,29 G-17)

Pero siempre bajo un mismo denominador: una gracia del Espíritu Santo que habilita a quien la recibe para servir en la edificación de la comunidad (Iglesia), o sea, para el bien de todos (1 Cor 12, 7).

De ello surge la definición de carisma como un Don gratuito que Dios concede a algunas personas en beneficio de la comunidad.

Por Carisma, pues, se puede entender, bajo el concepto teológico, un don espiritual concedido por Dios a un creyente, el cual, viviendo una experiencia religiosa de especial intensidad, es capaz de condicionar de manera extraordinaria la vida espiritual de un grupo o de una época histórica.

Este “don” se presenta como una novedad y guarda relación con la misma raíz

χάρισ, (járis) que significa “gracia”.

De aquí nace su triple característica:

don que procede de la gracia

don con carácter de utilidad pública

don al servicio del Evangelio, del que da testimonio.

Un carisma es, pues, un don espiritual que Dios da como regalo y que no depende del mérito ni de la santidad de la persona que lo recibe.

Ni tampoco es necesario un carisma para llegar a la santidad.

Los carismas son una expresión de la multiforme gracia divina.

2.- Diversidad de Carismas.

Los Carismas son innumerables, de variada importancia, según sirvan más o menos a la edificación de la Iglesia y, sobre todo, de diferente naturaleza, según la función específica que tienen que desempeñar.

Se distinguen los carismas entre ordinarios y extraordinarios, entendiendo entre éstos la globalía y las curaciones. Como carismas ordinarios se hace referencia lo ordinario a los más “sencillos y comunes”, como los llama el Concilio Vaticano II, (LG,12; Apostolicam Actuositatem.3)

Pero el Espíritu Santo infunde a uno palabra de sabiduría, a otro palabra de ciencia, a otro profecía, a otro discernimiento, a otro de servicio, a otro de apostolado, … distribuyéndolo en particular, a cada uno, como quiere. (1Cor. 12, 7-11), manifestándose, en las personas, de muchas maneras: de apóstol, de profeta, de evangelizador, de pastor, de maestro, ..

LISTAS de Carismas:

Los teólogos y escritores que han profundizado sobre los carismas han establecido distintas listas y agrupamientos de los carismas.

Más que listas se puede considerar como una serie de formas diversas de “manifestación del Espíritu” (1Cor. 12, 7) o una serie de “dotes diferentes” (Rom 12, 6) que valen para todos (1Pe 4, 10s)

En las cartas de San Pablo se encuentran cuatro listas de carismas

(1 Cor 12, 8-10 y 28-30; Rom 12, 6-8 y Ef 4, 11.)

Las listas contienen un total de 20 carismas diferentes, pero estas no pretenden ser exhaustivas. Hay muchos más carismas.

La lista más completa se encuentra en el capítulo 12 de la carta primera a los Corintios. En ella (1 Cor. 12, 8-10) aparecen 9 carismas que se pueden distribuir en tres grupos:

Carismas de la mente: Sabiduría, Ciencia, Discernimiento de Espíritus

Carismas de acción: Milagros, Sanaciones, Fe

Carismas de la lengua: Profecías, Lenguas, Interpretación

Entre todos los carismas la primacía la tiene el amor. El amor es el carisma de los carismas, el más excelente y al que se subordinan todos los demás.

“Aunque yo hable la lengua de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como bronce que suena. Y aunque tenga el don de profecía, y sepa todos los misterios, y toda la ciencia, y tenga fe de hasta trasladar montañas, si no tengo amor, nada soy”. (1 Cor 13, 1-3) Sin la caridad carecen totalmente de utilidad los carismas más impresionantes. (1Cor. 12 y Rom 12)

3.- Finalidad

“La manifestación del Espíritu (el carisma) es concedido a cada uno con vistas a la utilidad común” (1Cor. 12,7). Esa utilidad común es la edificación de la Iglesia y se “edifica” cuando se hace algo “por vía de revelación, de ciencia, de profecía o de enseñanza” (1Cor. 14,6). Más concretamente “edifica a los demás quien les exhorta, quien les enseña las cosas de la fe, quien distribuye a otros sus propias riquezas, quien actúa con misericordia” (Rom 12, 7-8)

Pero poniendo siempre por delante la caridad. La caridad es la única realidad que no acabará.

San Pedro aporta un matiz que complementa, como consecuencia, la doctrina de Pablo: la finalidad misionera de los carismas de proclamar las maravillas del Señor

Los frutos de los carismas son realmente para la evangelización, para la manifestación del poder de Dios entre nosotros, para la conversión, para confirmar, como nos dice San Pablo, (Rom. 1,16) que el Evangelio es una fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree.

Una faceta importante de los carismas es su carácter orgánico. Todos deben operar en armonía, como las múltiples funciones de un cuerpo sano.

Los dos textos paulinos más explícitos sobre los carismas (1Cor. 12 y Rom 12) utilizan la comparación del cuerpo humano, con su orgánica unidad, la diversidad de funciones y la independencia de los miembros, para ilustrar cómo los carismas son también diversos en la función, e interdependientes, con la misión específica de contribuir a la unidad, solidaridad y crecimiento vigoroso de la fraternidad cristiana.

“Porque el cuerpo no es un miembro, sino muchos” (1Cor. 12, 14), se hace posible la unidad por medio de la complementariedad mutua.

“Y si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Hay muchos miembros, pero un solo cuerpo” (1Cor 12, 19)

La práctica del carisma, como servicio al prójimo, produce un progreso en la vida espiritual, aunque no por el carisma en sí, sino por el acto de servicio.

Pero se ha de tener claro que los carismas son sólo auxilios en la evangelización. Se otorgan para fortalecer la fe de aquellos en medio de los cuales se manifiestan estos dones extraordinarios del Espíritu de Dios.

Cuando un carisma se ejercita como un servicio a los demás se puede afirmar que dicho ejercicio es un camino de crecimiento en la fe y en el amor.

Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor nos mantenga unidos en su amor y amistad. Y en esta ocasión nos atrevemos a pedirles palanca por una necesidad muy grande que Juan Ruiz tiene con su familia inmediata.

De Colores,

Juan Ruiz

Presidente - OMCC


III. Una nota de nuestro Asesor Espiritual

“Los Carismas de los fieles obran abundantemente y son fructíferos solamente cuando se les alimenta con la Palabra de Dios, fielmente trasmitida en su pureza e integridad. Con estas palabras, dirigidas el 5 de octubre 1979 en Chicago, el Papa Juan Pablo II reconoció que los laicos (“los fieles”) pueden ser receptores y trasmisores de sus propios carismas, que han sido dotados por Dios.

Ocho años después, en Miami, elaboró sobre el tema de los Carismas. “Todos...somos llamados a construir el Cuerpo de Cristo (Efesios 4, 12)...este “construir” tiene dos dimensiones: una dimensión personal y una dimensión comunitaria...Cristo le da a la Iglesia una variedad de carismas con el propósito de profundizar en la comunión con su Cuerpo. Él le concede una gran diversidad de vocaciones sobre la Iglesia, no solo para el bienestar de la persona pero para el bien común”. Noten la distinción entre “carisma” y “vocación”—obviamente no son idénticos. El anterior es un don para la Iglesia, sin relación a un puesto oficial o ministerio en la Iglesia, y el último se refiere al “estado de vida” o el “camino” de vida. Siguió desarrollando sus reflexiones sobre los “carismas” el siguiente año en la exhortación apostólica basada en el Sínodo sobre los Laicos del 1987, “Christifidelis Laci” (#24): “El Espíritu los dona como respuesta a las múltiples exigencias de la historia de la Iglesia”. Los Carismas no aparecen en un vació histórico, sino en el contexto de las exigencias especificas discernidas por el Espíritu Santo quien “escrudiña todo, incluso las profundidades de Dios” (I Cor 2, 10).

Encontré dos citas del Papa Juan Pablo II que se refieren específicamente a la vida de los religiosos, pero que se puede transponer al contexto de los “fieles”. “La clave para la efectividad de cada uno de estos institutos religiosos ha sido su fidelidad al carisma original que Dios comenzó en el fundador o fundadores para el enriquecimiento de la Iglesia” (4 de Octubre 1979, Chicago). “Cada uno de sus fundadores fue un hombre que, bajo la inspiración del Espíritu Santo, poseía un carisma particular. Cristo tenía en el un instrumento excepcional para su obra de salvación, que en esta manera especial es perpetuada en la historia de al familia humana. La Iglesia gradualmente asume estos carismas, evaluándolas y cuando las considera autenticas, dándole gracias al Señor por ellos y tratar de ponerlos en “un lugar seguro” en la vida de la comunidad para que siempre puedan dar fruto” (Mensaje a los Superiores Mayores, 27 de Nov., 1978). Los carismas surgieron en determinados tiempos, pero no son limitados por ellos. Más bien, esos tiempos son la pista de despegue para su funcionamiento continuo, que transciende más allá de las circunstancias del origen del carisma. Los carismas particulares fueron encarnados primero en el fundador quien sirve como imán para otros que resultan “contagiados” por el carisma.

Con mucha frecuencia, estos grupos de personas en quienes el carisma obra, crecen en unión como “movimiento” o “nueva comunidad”. El documento final de la asamblea plenaria del CELAM (Conferencia Episcopal de Latino América) en mayo 2007 se dirige hacia el papel de los Movimientos y Nuevas Comunidades. “Convendría animar a algunos movimientos y asociaciones que muestran hoy cierto cansancio o debilidad e invitarlos a renovar su carisma original, que no deja de enriquecer la diversidad con que el Espíritu se manifiesta y actúa en el pueblo cristiano” (#311).

“Para aprovechar mejor los carismas y servicios de los movimientos eclesiales en el campo de la formación de los laicos, debemos respetar sus carismas y su originalidad...los movimientos deben mantener su especificidad, pero dentro de una profunda unidad con la Iglesia particular” (#313). Como se dijo en la última carta mensual, mantenemos nuestra identidad en una continuidad dinámica y viva del “evento fundacional” que forjo esta identidad. Volvamos al hogar de nuestras raíces. “¡No hay nada como nuestro hogar!”

De Colores,

P. David Smith

Asesor Espiritual – OMCC

Boletin OMCC Mayo - 2008

Queridos Amigos, 01may08spa

¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!

En este Boletín Mensual de mayo queremos introducir un formato nuevo que incluye tres partes. La primera parte del boletín hará referencia a cualquier evento o información actual del MCC. La segunda parte del boletín será sobre el tema (continuo aunque no es su totalidad) del Carisma del MCC, tocando una sección de estudio en cada boletín mensual para invitarlos a una constante reflexión y estudio. Y la tercera parte del boletín será la aportación de nuestro Asesor Espiritual. Esperamos que este formato sea beneficioso y ayude a motivarlos y a sus Escuelas de Dirigentes a estudiar, pensar y compartir sus descubrimientos sobre el Carisma del Movimiento de Cursillos. Esta discusión y descubrimientos nos ayudaran en nuestro estudio de lo que es Esencial, Importante y Accidental en el Movimiento de Cursillos.

Nota especial: Les pedimos que distribuyan este Boletín Mensual a toda la estructura operacional del MCC (Internacional, Nacional y Diocesana) porque aun nos siguen llegando peticiones de miembros de escuelas de dirigentes que no lo reciben.

I. Eventos e información actual

En este boletín de mayo, mes de Nuestra Madre la Virgen Maria, queremos empezar compartiendo lo que Juan Ruiz, invitado por el Secretariado Nacional de Portugal y el Grupo Internacional GET, vivió y convivió en su participación en la Ultreya Europea celebrada en el Santuario de Nuestra Señora de Fátima (Portugal) durante los días 11, 12 y 13 de abril. En esa “gran fiesta” que contó con la participación de más de 9,000 cursillistas, un cardenal, cinco obispos y 85 sacerdotes, a quien se agradeció inmensamente por su apoyo y participación a pesar de sus múltiples ocupaciones.

Fue un evento extraordinario y, aunque todo se hace por Dios y para Dios, humanamente hablando, necesitamos darle gracias al Grupo Internacional GET, bajo la representación de Francis Napoli y su equipo y al Secretariado Nacional de Portugal, bajo la representación de Jaime Custodio y su equipo, por el enorme servicio que prestaron a todos los países de Europa al organizar y realizar esta enorme y exitosa Ultreya Europea. Era evidente el amor y la amistad de Cristo Jesús durante toda la vivencia y convivencia de esa gran “Fiesta de Amistad”.

Los dos equipos, en completa unidad, lograron cultivar una unidad dentro de la diversidad de mentalidades, culturas y lenguas de todos los países de Europa.

El estar bajo la iluminación de Nuestra Señora de Fátima en este santo santuario y en constante oración a través de los rosarios diarios y las extraordinarias liturgias y las convivencias con todos los amigos de todos los países Europeos presentes, fue un gran regalo de Nuestro Señor Jesucristo y una prueba más que, sin importar el país del mundo, la cultura, el lenguaje y las costumbres, la metodología del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, para llenar el vacio en el corazón de cada hombre con el amor y amistad de Dios en Cristo Jesús, sigue siendo tan efectiva como en el primer Cursillo de Cristiandad de Cala Figuera del 19 al 23 de agosto de 1944 (primer cursillo de cristiandad ya diferente a los Cursillos de Adelantados para la peregrinación). Y para aclarar este punto a petición del Secretariado Nacional de Austria en la Ultreya Europea de Fátima, el Cursillo #1, del 7-10 de enero de 1949, en el Monasterio de San Honorato, que es llamado el Primer Cursillo Oficial, fue simplemente el primero que se empezó a enumerar, puesto que era ya el sexto de los Cursillos nuevos (“Historia y Memoria de Cursillos”, Francisco Forteza, pagina 34 y “Historia de Cursillos de Cristiandad”, Guillermo Bibiloni, paginas 38-41).

II. Estudio del Carisma: Parte 1

INTRODUCCIÓN

Es de las fuentes de donde se ha de beber.

Volver a las fuentes es beber del manantial del que brota el agua.

Beber de las fuentes es “renacer” con cada sorbo de agua pura original.

La génesis de las cosas nos ilustra acerca de su naturaleza y para comprender bien la naturaleza de cualquier concepto nada mejor que comenzar investigando su origen, el mejor método de investigación es estudiar las cosas en el proceso de su desarrollo desde el comienzo.

Se pretende con este trabajo intentar llegar a todo lector que quiera conocer “la” verdad del Carisma de los “Cursillos”, como fue inspirado por el Espíritu Santo.

Es una exposición esquemática de hechos y sucesos acaecidos que, engarzados y unidos, fueron componiendo el “eco” del Señor Jesucristo en aquel momento y lugar, que perdura en los cinco continentes como Movimiento de Cursillos de Cristiandad.

Se ha pretendido prescindir de frases elocuentes y de adentrarse en profundidades filosóficas o teológicas. El contenido se expone, a través de un lenguaje normal, con palabras sencillas, para que lo entiendan todas las mujeres y todos los hombres de cualquier profesión, en cualquier situación en la que se encuentre y dando por supuesta la buena voluntad.

En cada momento de la historia de la Iglesia ocurren unos sucesos providenciales de los que el Señor se vale para provocar en las personas ese “renacer” espiritual, que tanto le costó entender a Nicodemo.

Cursillos es uno de esos sucesos.

Cursillos no nace para que los cristianos sean mejores, ni para que los mejores sean cristianos, sino para que los cristianos sean cristianos.

Se irán encendiendo las velas del principio, como fueron sucediéndose los acontecimientos del Carisma de Cursillos, porque un fenómeno histórico sólo puede captarse adecuadamente cuando se iluminan sus comienzos.

Todo Movimiento empieza con una mística.

Después de que ha nacido “la” mística, es necesario que se ponga en práctica una organización para mantener y extender la esencia de ese Movimiento.

Pero hemos de ser precavidos porque en ese momento de la conjunción de la mística y la organización, puede ocurrir, y muchas veces ocurre, que la organización se come a la mística.

La organización se come a la mística cuando los hombres y mujeres responsables, que “manejan” la organización, “consideran” necesaria la implantación de una norma y anteponen la norma al criterio.

La organización se come a la mística, también, cuando esos hombres y mujeres “responsables”, que “manejan” la organización, encuadran “la” mística en “otra” mística.

Para que la organización no se coma a la mística es absolutamente necesario que las personas que asumen la organización tengan el criterio suficiente sobre “la” verdad de lo que asumen organizar.

Si en esas personas ello es necesario, más necesario es aún, para que la organización no se coma a la mística, que el conjunto o totalidad de las personas que componen ese Movimiento, o sea las personas sencillas y normales que viven ese Movimiento, conozcan “la” verdad de la mística y también que tengan el criterio suficiente sobre lo que se ha de organizar, para que todas y cada una de esas personas sencillas y normales que componen y viven el Movimiento impongan su criterio, en el caso de que los responsables encargados de la organización tergiversen, manipulen o se desvíen de “la” verdad de lo que se pretende organizar.

La verdad nos hace libres en el criterio de “la” verdad que se pretende proteger y en su defensa, sin sometimiento a nada ni nadie.

Cuando hay personas de criterio la organización nunca se come a la mística, sino que la mística vive, crece y da frutos en esas personas.

Se ha de permanecer fieles a “la” verdad y se ha de mantener un criterio decido sobre “la” verdad, a pesar de que existan y se oigan “otras” opiniones diferentes de “la” verdad. Esas “otras” opiniones pueden ser muy buenas, pero su bondad estará en “otro” orden, en “otra” verdad. Esas “otras” opiniones y criterios, por tanto, y a pesar de ser buenas para su aplicación en “otro” campo, han de ser rechazadas del campo de “la” verdad que se pretende vivir. Aunque duela,

La verdad es más importante que la pena que pueda causar.

Se ha de procurar, como cristianos, como cursillistas, ser santamente orgullosos, santamente egoístas y santamente ambiciosos de “la” verdad.

El supremo criterio sobre los Cursillos es considerar que Cursillos es más importante que un código de normas para llevar a cabo el Movimiento de Cursillos

En Cursillos el “ser” es más importante que el “hacer.

En Cursillos el “qué” es más importante que el “cómo”

Cursillos es un criterio.

Cursillos es una postura ante el hecho de vivir.

Cursillos es dar importancia al bautismo y a la amistad

Porque es por el bautismo que somos Hijos de Dios.

Porque es por el bautismo que somos Sacerdote, Profeta y Rey.

Porque es por el bautismo que buscamos amistad, que es el aliento de la vida.

Cursillos no nace para que los cristianos sean mejores, ni para que los mejores sean cristianos, sino para que los cristianos sean cristianos.

Ser cristiano es saber convertirse continuamente.

Ser cristiano es “sentir nostalgia” de ser cristiano.

Ser cristiano es, más que nada, sentirse amado por Dios.

Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor nos mantenga unidos en su amor y amistad.

De Colores,

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Juan Ruiz

Presidente - OMCC


III. Una nota de nuestro Asesor Espiritual

“Un fenómeno histórico solo puede captarse adecuadamente cuando se iluminan sus comienzos”.

La gente Judía sitúa su identidad en el “evento fundamental”, el Éxodo, desde la Pascua hasta la entrada a la Tierra Prometida. En la celebración anual de la Pascua, proclaman y conmemoran en rito la intervención salvadora de Dios para con ellos. Es principalmente en este recordar que se llegan a saber como pueblo de Dios, en esta renovación de la alianza por la cual Dios pronuncia “Yo soy su Dios y ustedes son mi pueblo”.

Juan Pablo II en “Memoria e Identidad” dice que los “Cristianos, al celebrar la Eucaristía en “memoria” de su Señor, continuamente descubren su identidad”. Nosotros, los Cristianos, no podemos comprender nuestra identidad y de que manera descubrirla en la celebración de la Eucaristía, a menos de que comprendamos de que manera tiene sus raíces la Eucaristía en la conmemoración de la Pascua. Es necesario entender lo que “recordar” (“zikkaron”) significa en Hebreo. Si no, sencillamente estaremos pensando en el pasado o expresando una nostalgia por ello como muchos Cristianos no-Católicos creen.

La historia del pueblo Israelita es un suceso de fidelidades e infidelidades hacia el Dios de la alianza. El P. Raymond Moloney S.J., observa que sus pecados (¡y los nuestros!) son las ocasiones cuando no logramos recordar. “Los Israelitas volvieron a prostituirse siguiendo a los Baales (los dioses paganos de los Cananitas), y tomaron por dios a Baal Berit. Se olvidaron de Señor su Dios, que los habría librado de la mano de todos sus enemigos” (Jueces 8, 33-34). “Me han olvidado y han confiado en la mentira” (Jr 13, 25). “Olvidando resulta en una falta de identidad y como consecuencia causa que el pueblo caiga en idolatría. Un ejemplo de esto ocurre cuando Moisés se dilata 40 días en la montaña cuando recibe los mandamientos. El pueblo deseaba seguridad y gratificación inmediata de su experiencia espiritual, pidiéndole a Aarón un ídolo, la vaca de oro. “Viendo el pueblo que Moisés tardaba en bajar de la montaña, se reunió ante Aarón y le hizo esta petición, ‘Anímate, fabrícanos un dios que nos guíe, porque no sabemos qué habrá sido de ese Moisés que nos sacó del país de Egipto” (Ex 32, 1).

El remedio para esta “negligencia” que lleva a la idolatría y traición de la identidad es el “memoria” de la Pascua. De acuerdo con el “Comentario Bíblico Jerónimo”, esta memoria, en el pensamiento Judío, realiza lo que recuerda”. P. Johannes Emminghaus nota que la Pascua es el “llamar a la realidad actual la fidelidad continua y duradera a la Alianza”. P. Raymond Moloney S.J., también observa que “no es solo pensar en el pasado, sino entrar en un evento del pasado en el tiempo presente”.

Una vez mas, el Comentario Bíblico Jerónimo declara que “Como Dios es siempre fiel a su alianza, sus acciones pasadas se vuelven presentes y realizan sus efectos para todos aquellos que comparten la comida Pascual. Dentro de este contexto es que Cristo pronuncia su mandamiento ‘Hagan esto en memoria mía’”. El termino Cristiano del Nuevo Testamento en Griego “un-amnesia” o “memoria” es usado para describir la sección “memorial” de la Plegaria Eucarística inmediatamente después de la Consagración (e.g. “En memorial de su muerte y resurrección”). Es esta “memoria” en la que continuamente descubrimos nuestra identidad en darle la espalda a nuestras “idolatrías” diarias (pecados) que son el resultado de nuestra “amnesia espiritual”. Solamente si conocemos las raíces de los conceptos de “negligencia” y “memoria” en el pensamiento Judío, podemos comprender la Misa como “sacrificio” (el sacrificio histórico y único de Jesús re-presentado) y captar adecuadamente el sentido de la Presencia Real de Jesús en la Eucaristía. Para los Cristianos es fundamental a nuestra auto-comprensión saber que somos “el pueblo que celebra la Eucaristía.”

Sin expresar una importancia equivalente entre la Eucaristía y el “Carisma Fundacional” del Cursillo, intenté hacer un paralelo. Como dijo Juan Ruiz tan aptamente, “Un fenómeno histórico solo puede captarse adecuadamente cuando se iluminan sus comienzos”. Sin comprender la ‘visión’ y mentalidad “fundacional” del “evento fundacional”, el primer Cursillo, estamos empobrecidos en nuestra comprensión y somos vulnerables a distorsiones y desviaciones. La mayoría de nosotros hemos participado en una dinámica que se hace con un grupo de 10-20 personas—se le dice un cuento a alguien y esa persona se la cuenta a otra (sucesivamente). Después de recontarlo unas cuantas veces, el resultado final escasamente se parece al cuento inicial. En I Corintios 11 San Pablo se dirige a la “entrega” de la Eucaristía. “Yo he recibido del Señor lo que a mi vez les he transmitido” y continua narrando la institución de la Eucaristía. Pablo trato de ser un buen portador, sin adición ni restar, sin desviación ni distorsión. ¡Que seamos imitadores de San Pablo el Patrón de nuestro movimiento!

Para concluir, elijo sustituir “Carisma Fundacional” en el lugar de “libertad” dentro de una cita del Papa Juan Pablo II en “Memoria e Identidad”. “El carisma fundacional hay que conquistarlo continuamente no basta con poseerlo. Llega como un don, se conserva con ardua lucha”.

De Colores
P. David Smith

Asesor Espiritual – OMCC