¡¡Feliz Navidad y buen año 2010!!

Queridos amigos en el Señor, junto a Nora les deseamos lo mejor. Esperamos haber sido útiles al Movimiento de esta Diócesis de San Rafael.
Por cualquier necesidad de datos, cuenten con nosotros.

Un gran abrazo en Cristo y María.

DECOLORES!!!!!!!!!!!

“SPE SALVI”

“…la africana Josefina Bakhita, canonizada por el Papa Juan Pablo II. Nació aproximadamente en 1869 –ni ella misma sabía la fecha exacta– en Darfur, Sudán. Cuando tenía nueve años fue secuestrada por traficantes de esclavos, golpeada y vendida cinco veces en los mercados de Sudán. Terminó como esclava al servicio de la madre y la mujer de un general, donde cada día era azotada hasta sangrar; como consecuencia de ello le quedaron 144 cicatrices para el resto de su vida. Por fin, en 1882 fue comprada por un mercader italiano para el cónsul italiano Callisto Legnani que, ante el avance de los mahdistas, volvió a Italia. Aquí, después de los terribles “dueños” de los que había sido propiedad hasta aquel momento, Bakhita llegó a conocer un “dueño” totalmente diferente –que llamó “paron” en el dialecto veneciano que ahora había aprendido–, al Dios vivo, el Dios de Jesucristo. Hasta aquel momento sólo había conocido dueños que la despreciaban y maltrataban o, en el mejor de los casos, la consideraban una esclava útil. Ahora, por el contrario, oía decir que había un “Paron” por encima de todos los dueños, el Señor de todos los señores, y que este Señor es bueno, la bondad en persona. Se enteró de que este Señor también la conocía, que la había creado también a ella; más aún, que la quería. También ella era amada, y precisamente por el “Paron” supremo, ante el cual todos los demás no son más que míseros siervos. Ella era conocida y amada, y era esperada. Incluso más: este Dueño había afrontado personalmente el destino de ser maltratado y ahora la esperaba “a la derecha de Dios Padre”. En este momento tuvo “esperanza”; no sólo la pequeña esperanza de encontrar dueños menos crueles, sino la gran esperanza: yo soy definitivamente amada, suceda lo que suceda; este gran Amor me espera. Por eso mi vida es hermosa. A través del conocimiento de esta esperanza ella fue “redimida”, ya no se sentía esclava, sino hija libre de Dios. Entendió lo que Pablo quería decir cuando recordó a los Efesios que antes estaban en el mundo sin esperanza y sin Dios; sin esperanza porque estaban sin Dios. Así, cuando se quiso devolverla a Sudán, Bakhita se negó; no estaba dispuesta a que la separaran de nuevo de su “Paron”. El 9 de enero de 1890 recibió el Bautismo, la Confirmación y la primera Comunión de manos del Patriarca de Venecia. El 8 de diciembre de 1896 hizo los votos en Verona, en la Congregación de las hermanas Canosianas, y desde entonces –junto con sus labores en la sacristía y en la portería del claustro– intentó sobre todo, en varios viajes por Italia, exhortar a la misión: sentía el deber de extender la liberación que había recibido mediante el encuentro con el Dios de Jesucristo; que la debían recibir otros, el mayor número posible de personas. La esperanza que en ella había nacido y la había “redimido” no podía guardársela para sí sola; esta esperanza debía llegar a muchos, llegar a todos.

BENEDICTO XVI - CARTA ENCÍCLICA - “SPE SALVI”


El Cursillo y la vida

El Cursillo no es un acontecimiento de la vida, si no...

El medio

La manera

La forma

de ir consiguiendo que la vida sea un acontecimiento.


Nuestros Cursillos

Son un movimiento que trata de poner a los sujetos:

En condiciones de pensar y emprender

De ser libres y de acometer tareas históricas con ilusión y realismo

De ensanchar horizontes y desterrar costumbres caducas

• Cualquier persona tiene creatividad para hacer historia,

si encuentra su singularidad y hace una pincelada en el cuadro de la vida; sus pinceladas son insustituibles.

Este es el reconocimiento de nuestras facultades,

la ventaja de sentirse únicos a los ojos de Dios.

Hay costumbres que encadenan a las personas

y le quitan amplitud a su horizonte:

la costumbre no debe ser un ancla.


Piedra angular del Movimiento de Cursillos


Que la persona se encuentre consigo misma donde está,

para que llegue donde pueda.


Podemos decir que la historia del movimiento es la incidencia de la potencia de esta verdad en el tiempo.

La potencia de esta verdad se sitúa en la persona, ni en lo realizado ni en lo realizable, sino en el trayecto que ha seguido para encontrarse consigo misma.

Todo lo que se ha conseguido en la historia del Movimiento es lo que ha hecho el hombre para encontrase consigo mismo... todo está ahí, en estirarle hasta lo posible, arrancarle todas sus notas posibles...

como a un acordeón.


REFLEXIONES - Paso a paso por los senderos de Dios - EDUARDO BONNÍN AGUILÓ