¡¡Feliz Navidad y buen año 2010!!

Queridos amigos en el Señor, junto a Nora les deseamos lo mejor. Esperamos haber sido útiles al Movimiento de esta Diócesis de San Rafael.
Por cualquier necesidad de datos, cuenten con nosotros.

Un gran abrazo en Cristo y María.

DECOLORES!!!!!!!!!!!


Queridos amigos,
¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!
La información que se transmite a través de este Boletín Mensual del OMCC, no es exclusivamente para los Secretariados, sino que a través de la Estructural Operacional del Movimiento de Cursillos de Cristiandad (OMCC - Secretariados Internacionales – Secretariados Nacionales – Secretariados Diocesanos – Escuelas de Dirigentes) el objetivo es dar un servicio y mantener informados a todos los millones de cursillistas del mundo. Por consiguiente, les volvemos a pedir a todos los diferentes Secretariados que den la mayor difusión posible a estos Boletines para que nos podamos unir en Mentalidad y seamos solo Un Movimiento Universal.
En este boletín de marzo, queremos agradecer a los cientos de amigos de todas partes del mundo que enviaron sus condolencias por el fallecimiento de nuestro amigo Eduardo Bonnin Aguiló.
Este mes tuvimos la oportunidad y el honor de participar en cuatro grandes experiencias conmovedoras para el Movimiento de Cursillos de Cristiandad.
El primero fue en Roma con la participación de Gail Terrana, Maribel Gómez y Maria Teresa Punyed en el Congreso del Vaticano conmemorando el 20 Aniversario de la Carta Apostólica Mulieris Dignitatem. Este Congreso Internacional, patrocinado por el Consejo Pontificio para los Laicos y titulado “Mujer y Varón, la totalidad del ‘Humanum’” incluía 250 participantes de 49 diferentes países, una audiencia con el Papa Benedicto XVI y discusiones sobre la dignidad del hombre y la mujer y la diferencia teológica y antropológica de la relación entre la persona, la naturaleza y la cultura.
El segundo fue la participación de Juan Ruiz y el P. David Smith en el histórico evento de la ida a nuestro Padre Celestial de nuestro querido amigo Eduardo Bonnin Aguiló. En una solemne misa de funeral en la Catedral de Palma de Mallorca presidida por Mons. D. Jesús Murgui, Obispo de Mallorca, 48 sacerdotes y una Catedral llena de amigos de Eduardo Bonnin de todas partes del mundo, se dio homenaje al Fundador del Movimiento de Cursillos de Cristiandad.
Todos los actos de su funeral fueron cubiertos por numerosos medios de comunicación y anunciado en todas partes del mundo.
El tercero fue un Cursillo de Cursillos en Mallorca, inmediatamente después del funeral, organizado previamente por el Secretariado Nacional de Portugal. Durante los tres días sentimos la presencia constante de Eduardo escuchando, viviendo y conviviendo cada uno de los rollos.
Y el cuarto fue en la Diócesis de Watsonville, con la participación de Juan Ruiz en un Cursillo de Cursillos para todos los Secretariados del Estado de California, USA.
En este boletín, en memoria de nuestro querido amigo Eduardo Bonnín Aguiló, queremos incluir una pequeña biografía, así como también la homilía del Obispo Jesús Murgui y el testimonio de Jesús Valls, presidente del Secretariado Diocesano de Mallorca. De una manera u otra, hacen resonancia del sentir de todos los cursillistas del mundo:

Biografía de Eduardo Bonnin Aguiló, Fundador del Movimiento de Cursillos de Cristiandad:
El día 6 de Febrero de este año 2008, a las 16.00 horas, falleció Eduardo, a los 90 años de edad, tras una breve y benigna enfermedad. Resulta como providencial la fecha del 6 de febrero, porque empieza la Cuaresma, que es el camino hacia la verdadera libertad y porque es el 68 aniversario de una coincidencia histórica sustancial en la vida de Eduardo.
Nació en Palma de Mallorca, el 4 de mayo de 1917, en la casa residencia familiar, donde hoy está ubicado el Bar Niza. Era el segundo de los 10 hijos del matrimonio Dn Fernando Bonnín Piña y Dª Mercedes Aguiló Forteza, el Grand” le nombraba su padre. Desde los primeros días su madre y su abuelo Jorge, “una persona que marcó su vida”, cuidaron de infundirle lo fundamental cristiano: el Amor de Dios y la importancia de “hacer el camino” en compañía. Es el hito principal en su vida Eduardo llega a la juventud no sólo lleno de “espíritu cristiano” sino con una inquietud inconformista, porque consideraba que “el mensaje de Cristo se presentaba de forma desangelada”. Intentó conocer el pensamiento de todos los escritores que estaban en la “cresta de la ola” de lo espiritual, profundizando en el estudio de la persona y de la amistad.
Por el estallido de la Guerra Civil española se incorpora al servicio militar con 18 años y la coincidencia de dicho evento con el inicio de la II Guerra Mundial le obligan a permanecer en el cuartel durante casi nueve años. En el cuartel se encuentra con jóvenes que alardean de “otros” valores muy diferentes de los que Eduardo había visto entre los amigos de su juventud. Este período marca un segundo hito en la vida y obra de Eduardo.
Providencialmente cae en manos de Eduardo el texto de un discurso que Pio XII había dado a los párrocos y cuaresmeros de Roma. Fue el día 6 de febrero de 1940, hoy hace 68 años. El Santo Padre impulsa a buscar caminos “nuevos”, diferentes a los habituales, para hacer que todos, pero muy especialmente los alejados, conozcan el Amor de Dios.
Tres principios se convierten en las directrices básicas del pensamiento de Eduardo: El Amor de Dios, La amistad y La persona, especialmente los alejados.
Desde entonces ha dedicado toda su vida a desarrollar la conjunción de estos principios, plasmando las conclusiones en un trabajo al que da vida con el título de “El Estudio del Ambiente”.
El “Estudio del Ambiente” se convierte, así, en la “partida de nacimiento” de lo que se conocerá como Movimiento de Cursillos de Cristiandad.
Después de asistir en Lluc, durante la Semana Santa de 1943, al II Cursillo de Adelantados de Peregrinos, que se celebró preparando la Peregrinación a Santiago de 1948, Eduardo considera que la estructura del mismo, si bien con algunos retoques sustanciales, podría ser útil para dar vida real a los principios contemplados en el “Estudio del Ambiente”.


Con estos miembros y con el apoyo mayoritario del centro de A.C. de Felanitx, se organiza y se realiza el PRIMER CURSILLO DE LA HISTORIA el 20 de Agosto de 1944 en un chalet - “Mar i Pins” - de Cala Figuera (Santanyi), con Eduardo como Rector, flanqueado por José Ferragut y Jaime Riutort como dirigentes.
Así nació el Movimiento de Cursillos de Cristiandad por la Gracia del Espíritu Santo.
Con los mismos esquemas de lecciones, o rollos, utilizados en Cala Figuera, salvo mínimos cambios, se dieron 4 cursillos más entre 1945 y 1948, y todos los demás cursillos que se han celebrado hasta el día de hoy. Incluido el cursillo celebrado en San Honorato el 7 de enero de 1949, al que, tras la “euforia” de la Peregrinación a Santiago, se decidió numerarlo oficialmente como el cursillo número 1.

Eduardo está ya en el Cielo haciendo Reunión de Grupo con el Padre y enviando alegría de resurrección a todos los cursillistas del mundo, impulsando al apostolado para que todos, especialmente los alejados, sepan que Dios nos ama.
Hay una fundación con el nombre de FEBA (Fundación Eduardo Bonnín Aguiló) que fue creada desde hace unos años para preservar los libros, documentos y escritos de Eduardo Bonnín Aguiló. El domicilio electrónico de su Pagina Web es: www.feba.info

Homilía del Obispo Jesús Murgui:
HOMILIA EN LA MISSA EXEQUIAL EN SUFRAGI D’EDUARDO BONNÍN AGUILÓ, INICIADOR DELS CURSETS DE CRISTIANDAT
La Seu, 12 de febrer de 2008
1C 9, 16-19. 22-23 / Sal 22 / Mt 5, 1-12

Queridos hermanos:
A nuestro Dios, que es compasivo y misericordioso, acudimos en esta celebración eucarística que ofrecemos por el eterno descanso y la salvación de nuestro hermano Eduardo. Y lo hacemos en este tiempo de gracia, camino hacia la Pascua, que es la Cuaresma, en el que la Iglesia nos anima a volver al Señor, a convertirnos, desde la decisiva contemplación del Amor de Dios plenamente manifestado en la Pasión del Señor, en su Muerte y Resurrección por nosotros. En esa cruz, en ese amor, confía nuestra plegaria por él. Y lo hacemos con la esperanza avivada por su larga existencia consagrada toda ella, como fiel cristiano laico, a anunciar el mensaje del Evangelio a los hombres y mujeres de nuestro tiempo.
Creo que podemos pensar que las palabras que San Pablo dirigía a los cristianos de Corinto y hoy a nosotros, cristianos del siglo XXI, resonaron como un eco a lo largo de la vida de Eduardo. “!Ay de mí si no anuncio el Evangelio!” fue el grito existencial del que se calificó a sí mismo con frecuencia de “aprendiz de cristiano”. Precisamente por ello no fue, no pudo ser, para él “motivo de soberbia” ni lo hizo por “propio gusto”, sino con conciencia clarísima de haber recibido una misión. Misión que es esencialmente para los demás, “todo a todos para ganar, sea como sea, a algunos”, y eso, “para participar”, él mismo, “de los bienes del Evangelio”.
Son bienaventurados, nos ha dicho la lectura evangélica, “los pobres en el espíritu”, es decir, los que se hacen pobres para esperarlo todo del Señor, para confiar únicamente en Él, los que viven desprendidos de los bienes materiales e incluso de bienes y afectos espirituales para poner sólo en Dios su corazón. Lo son también los “mansos y sufridos”, los que eligen otras vías que las de la fuerza y el protagonismo para hacerse presentes y hacer presente su mensaje en la sociedad, porque saben que el mensaje del Evangelio no es algo que surja de sus ideas o elucubraciones, que predican algo mucho más grande que ellos mismos, de lo que son mensajeros, simples comunicadores. Algo tan grande que pueden pasar una vida humana larga en años y pródiga en acontecimientos como simples “aprendices”.
Eso debemos ser todos, hermanos, en la docilidad plena y constante al Espíritu Santo, a lo que El nos pida, a sus luces y a sus gracias. ¿Y cómo negar algo a Dios cuando nos lo pide por su mismo Hijo hecho hombre, que ha experimentado nuestra debilidad y tentaciones, el sufrimiento y la muerte, cuando lo hemos encontrado en la resurrección y nos envía su Espíritu para hacer posible cualquier acosa, aunque experimentemos que nos supere con creces?
Porque Eduardo, y cuantos con él compartieron aquellos comienzos, lo entendieron así, quisieron comunicarlo a los demás e iniciaron el Movimiento de Cursillos de Cristiandad llamado a expandirse por el mundo entero, a atravesar la catolicidad de la Iglesia, a influir en otras confesiones cristianas.
Como todos los iniciadores debieron superar dificultades e incomprensiones. Y ello nos recuerda la última de las bienaventuranzas proclamadas hoy. La de los perseguidos por causa del Evangelio. Ante todo los mártires. Pero también los que sufren incomprensión por causa del celo del Señor, por querer extender su Palabra en formas o maneras que chocan con el ambiente o con costumbres establecidas que parecen inmutables. Sobre todo cuando hay que acercarse a los alejados, extender o hacer presente en ambientes que parecen impermeables, y humanamente los son, “lo fundamental cristiano”, como le gustaba decir a Eduardo, esto es, que “Dios nos ha amado primero y nos ha enviado a su Hijo como propiciación”, rescate, salvación gratuita ofrecida a la humanidad sin distinción. Amarle a Él brotará después, pero siempre como consecuencia del estupor causado por un descubrimiento de tan inmensa grandeza.
Pido a Dios que el fuego entonces encendido en aquellos primeros Cursillos de Cristiandad, y que han hecho arder de fe en Cristo a tantos hombres y mujeres, sacerdotes, religiosos y laicos de todo el mundo, siga iluminando el camino de tantos fieles cristianos que, en Movimiento, en familia, dentro de la Iglesia, han de seguir contagiando la fe, la ilusión, los colores de un cristianismo vivo, comprometido y transformador de vidas, llenas de la experiencia de lo que es ser hijo de Dios. Que por gracia del Espíritu Santo, siempre dentro de la comunión de fe y de misión que es la Iglesia, este fuego no se apague y que su herencia sea fecunda.
Fuego y herencia en la que, por gracia de Dios, él tanto se comprometió, junto a otros desde los inicios, él, que, posiblemente, sea el cristiano laico más universal de la Iglesia de Mallorca en todo el siglo XX, y que ha culminado su peregrinaje por esta vida y este mundo, y al que ponemos piadosamente en manos de Dios, nuestro Padre.
Y ahora, hermanos, no quiero dejar de hacer una referencia al ambiente propio, eclesial y humano, en el que nació y creció Eduardo, y ello en su propia lengua:

Testimonio de Jesús Valls en nombre de todos los cursillistas del mundo:
Gracias, gracias a todos por estar aquí presentes y por concurrir a la pretensión en torno a la persona de Eduardo Bonnín
Gracias a las autoridades cursillistas de todo el mundo aquí presentes, tan destacadas como la del presidente del O.M.C.C. D. Juan Ruiz y de la presidenta del Secretariado Nacional de España, Dña. Maria Dolores Negrillo. Así como de los asesores espirituales de estos organismos y de tantos otros en representación de todos los cursillistas del mundo. Pues ello resume y simboliza la unidad universal del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, el reconocimiento a Eduardo Bonnín y el apoyo al Carisma Fundacional.
También gracias a la diócesis, presidida por monseñor d. Jesús Murgui, que tantas muestras de apoyo nos ha procurado a la familia y a los cursillistas de Mallorca en estas horas tan difíciles y por este oficio en reconocimiento de este insigne seglar, fundador de los Cursillos, como movimiento espiritual activo desde hace décadas en los 5 continentes.
Quiero ser portavoz de la gratitud a los cientos de mensajes de condolencia y apoyo llegados desde los más variados lugares de todo el mundo, de los que no podemos dejar de destacar, los del Cardenal Rilko, presidente del Consejo Pontifício de Laicos del Estado Vaticano y la del también Cardenal Josef Cordes, amigo personal de Eduardo Bonnín y autor del libro “Signos de Esperanza”.....
Gracias, a todos los amigos de Eduardo:
quisiera en este momento, en nombre de todos los que nos hemos sentido acompañados en esta vida con su amistad, siempre disponible para ilustrar con su especial carácter, la solución a nuestros principales problemas, en complicidad con su cristo vivo, siendo, además, quien nos lo ha dado a conocer como normal y cercano.
Deciros, que más allá del duelo por su indescriptible perdida y del vacío que hoy sufrimos por el ayuno de su presencia, debemos empezar a alimentar con renovada mentalidad la invocación de su intercesión para el logro de nuestros ideales.
¡Queridos amigos!: Eduardo también ha resucitado!!! Y seguro que en súbito porque después de esta vida en la que ha alcanzado su propio ideal, no podemos decir que llega solamente a dormir el sueño de los “justos” aunque él siempre repetía la sentencia “decidle al justo que bien”. sino que debemos que acogernos a la expresión de ¡bien por Eduardo! por haber conseguido que los más posibles vivan alegres, sabiendo que Dios les ama.
Ahora que seguiremos, con su apoyo, el viaje desde la piel del hombre al corazón del hombre, para ir compartiendo en amistad la aventura de ir siendo persona, iremos escuchando a su vez, los ecos de lo cierto, la voz de guía a una santidad normalizada en nuestra vida cotidiana.
Contentos pero no satisfechos, para dar al mundo un escándalo de esperanza, en procesión microscópica del gran amor de Cristo, invocando a la Virgen del detalle, para seguir fieles al Evangelio que ni pasa, ni pesa, ni pisa, abiertos y atentos para llevarlo al corazón de los más posibles, cual encarnación de lo pretendido, por la vía de la normalidad y siempre mediante la amistad, hasta la culminación de lo posible.
Ya hay rector para el cursillo del cielo en el que se cantarán las mañanitas con su canción..... ¡Que detalle señor has tenido conmigo, cuando me llamaste, cuando me elegiste, cuando me dijiste que tú eras mi amigo! ¡Que detalle señor has tenido conmigo!
Aplaudiendo al sagrario en el que ya estás presente, así te despedimos, tal cual seguiremos en este tiempo.
Tiempo hábil, tiempo feliz, gran Eduardo, Cristiano Bonnín, hinche nuestra alma de pleno sentido la amistad de un aprendiz.
Hasta todos los días y siempre
¡Adiós Jefe!, ¡Adeu Amic!
¡De Colores!

Nuestro amigo se fue al cielo con una multitud de oraciones y recuerdos de amigos, seglares, sacerdotes, obispos y cardenales, de todas partes del mundo. Que Dios lo reciba con los brazos abiertos.
Nos despedimos nuevamente rogándole a Nuestro Señor nos mantenga unidos en su amor y amistad.
De Colores,

Juan Ruiz
Presidente - OMCC

HISTORIA

Por Eduardo Bonnín. Extraído de la Revista “MANANTIAL”


"Un fenómeno histórico puede captarse adecuadamente solo cuando se iluminan los comienzos"


Os merecéis saber cómo pasó. No lo haré de una manera cronológica porque seria muy complicado, si sucedió primero esto, si sucedió lo otro...de cursillos se han hecho muchas novelas, pero hay solo una verdad, y yo soy testimonio de esta verdad que pude vivir gracias a Dios y de la que, nunca me cansaré de decirlo, soy deudor de todos los que no lo han vivido.

Al principio del principio formaba parte de una tertulia literaria que me llenaba, me llenaba de verdad, tenía unos dieciocho años o diecinueve cuando me propusieron todo ese tinglado de la Acción Católica, y le llamo tinglado porque me encontraba por una parte con la Acción Católica y por otra parte con la tertulia literaria; era un debate entre las dos cosas y llega el servicio militar. Aquí conocí un mundo desconocido, una gente que no tenía ningún valor evangélico, ni ningún valor de nada, en el exterior, pero, interiormente, hablando con cada uno tenían un fondo fenomenal. Mi preocupación entonces era, "A esta gente ¿le pesa la ley o ignora la doctrina?" y siempre llegaba a la conclusión de que más que pesarles la leyera que ignoraban la doctrina.

Pensaba que si esta gente supiera que Dios les ama obrarían de otra manera, pero... ¿y quien les dice que Dios les ama si no se lo van a creer?

Leí por entonces algo que me marcó: era de Pio XII y lo tomé completamente en serio; decía: "Hay que formarse con rápida y ágil mirada un cuadro claro y minuciosamente detallado de la población fiel y señaladamente de sus miembros más elegidos de los que pudieran sacar elementos para promover la acción católica y, también, de los grupos que se han alejado de la práctica de la vida cristiana, también estas son ovejas pertenecientes a la iglesia, ovejas descarriladas de las que sois guardianes responsables".

Pensé en hacer algo y empezó a surgir aquello del estudio del ambiente, pensé en los de casa, los alejados... y empecé a hacer constelaciones de individuos para situarme y poder saber lo que podíamos hacer.

En esos años era presidente nacional D. Manuel Aparici, que después se hizo sacerdote, pero cuando era seglar se le ocurrió hacer una peregrinación a Santiago de Compostela y quería reunir allá, decía él, cien mil jóvenes que vivan en gracia de Dios. Como vino la guerra aquello no fue posible, pero seguíamos en el empeño hasta el extremo de que casi ya no se habló de nada más. Los dirigentes de Aparici se repartieron por España dando unos rollos haciendo propaganda para ir a Santiago que se llamaban de Adelantados de Peregrinos y cuando iban dirigentes de la juventud diocesana se llamaban Jefes de Peregrinos y les daban una especie de carné para viajar o para caminar a Santiago, etc., etc.

Cuando vinieron a Mallorca yo vi otra cosa, porque yo estaba luchando con mi estudio del ambiente, pero vi otra cosa, aquellos cursillos que daba esa gente duraban una semana y yo pensé que conseguir que unos jóvenes vengan y estén una semana será imposible. Tuve que esconder el Estudio del ambiente, pero empezamos con algunos a organizar los Cursillos. No digo si intervino fulano..., Ya no sé quien intervino, yo creo que intervino el Espíritu Santo y casi nadie más, la cuestión fue que hicimos el primero de Cala Figuera y después tres o cuatro más... y gracias a los que fueron a Cursillos pudimos ser 623 los que fuimos a Santiago.

Se hizo la peregrinación, pero yo no podía substraerme la idea de "¿y después de Santiago, qué?". Con lo del estudio del ambiente demostraba que no es oro todo lo que reluce, porque hay mucha gente que se dice cristiana y no tienen ni idea de lo cristiano.

Por entonces leía todos los libros que estaban en la cresta de la ola: "Las Grandes Amistades" del matrimonio Maritain, obras de Chilive, Karl Rahner y Ruga Rahner... me entusiasmaba con estas doctrinas y cuando veía que la gente esperaba a que abrieran cuando había rebajas... solamente por las rebajas la gente hacía cola para tener un jersey tantos euros más baratos, pensaba que, si supieran que Dios les ama, la cola sería mayor. ¿Cómo podría ser? Empecé, a pensar y empezamos a pensar, con unos cuantos; pero, de verdad, yo, no os quiero decir quien pensaba y quien no pensaba, yo creo que el que pensaba era el Espíritu Santo. La cuestión fue que aquí, con esta preocupación nacieron los Cursillos de Cristiandad y nosotros hicimos el primer cursillo en Cala Figuera en 1944, el segundo, el tercero, el cuarto, el quinto...

Consultaba cosas al obispo Mons. Miralles y él me decía "Adelante! adelante!, yo tengo confianza en ti, ¡adelante!" Pero diciendo adelante no se resolvían los problemas. Supimos que el Papa había nombrado para sustituir al Dr. Miralles, el día que muriera, a Don Juan Hervás, que era el obispo más joven del Episcopado Español; cuando llegó a Mallorca fuimos a esperarle los jóvenes y aquello fue... En la primera visita para darle la bienvenida un grupo reducido de Acción Católica, le dije "Señor obispo, aquí tenemos un movimiento, y tenemos un medio y tenemos..." y el obispo me dijo "... bueno ya hablaremos, venid un día los jóvenes y ya hablaremos". Fuimos y le explicamos todo lo que teníamos entre manos, y él no dijo "Yo quiero ponerme al frente de este movimiento... pienso que podríamos tener una misa a las siete de la mañana en la Casa Episcopal y después tener un cambio de impresiones". Fue tal la complicidad mutua que en una asamblea de la A.C., que presidió, al contarle que "nos han criticado, nos ponen verdes, nos ponen de cualquier color, díganos si nos hemos de parar y, aunque nos cueste, nos pararemos, pero si nos dice adelante que lo oiga todo el mundo, nadie, nadie, nadie nos va a parar".

El obispo se levantó y dijo "Yo a los cursillos... (yo me emociono cuando recuerdo esto porque es la raíz de todo lo que estamos viviendo después) ...Yo a los cursillos de cristiandad no los bendigo con una mano, sino con las dos".

Así fue el nacimiento diríamos de los cursillos; esto fue lo que conoció

El Dr. Hervás.

Por aquel entonces Don Sebastián Gayá era el director espiritual del centro de Santa Eulalia y me invitaron a darles un rollo y me dieron por tema "El cursillista más allá del cursillo", que no lo teníamos en el cursillo, lo hice y se incorporó a los rollos que dábamos en los cursillos. Don Sebastián nos ayudó para llevar a cabo la Peregrinación a Santiago; como es un gran literato preparó la guía del peregrino.

Después tuvo la suerte, yo digo que el Señor tuvo la suerte o la tuvimos nosotros, de conocer a Don Miguel Fernández, un sacerdote con el que escribimos el Cómo y el Porqué; no era un gran orador... pero daba a conocer a Cristo en profundidad. Era un hombre de una santidad tan extraordinaria... nos ayudó muchísimo.

También nos ayudó mucho Don Francisco Suárez, con quien recuerdo la fantástica aventura de llevar cursillos a México: Morelia, Durango, Zacatecas, Acapulco, Guadalajara, Tampico, uno después del otro.

Hemos de mencionar a Don Juan Capó, que era como las cataratas del Niágara por la oratoria que tenía; en una charla llegó a entusiasmar al Cardenal de Tarragona hasta el extremo de que éste dijo que quería cursillos en Tarragona y, como San Pablo había estado allí propuso "Qué os parece si pedimos al Papa que hiciera patrono de Cursillos a San Pablo?".

Hay otras personas que no puedo dejar de nombrar: D. Miguel Buenafe, Don Bartolomé Nicolau, a quienes Cursillos debe mucho. Y otro sacerdote, el padre Gabriel Seguí.

También a un sacerdote de Colombia, el Padre. Rafael Sarmiento Peralta, al que aconsejaron que hiciera cursillo. Lo entendió y vivió tan intensamente que, al acabar su cursillo, puso en la Guía del Peregrino "He aprendido más en tres días que en todo mi recorrido por Europa".

Todos sabéis que el Dr. Enciso llegó a Mallorca: para sustituir al Dr. Hervás; tras de su famosa pastoral... no había manera de circular por la calle. Prohibió los cursillos durante un tiempo.

Luego llegó el turno de las "jóvenes". Conocí a una mujer catalana de Tarragona que se llamaba Maite, quien le dijo al Cardenal "Monseñor o hace cursillo de mujeres o me tiene que dar el divorcio, porque desde que mi marido es Cursillista no nos entendemos, él va por un sitio y yo voy por el otro, y no sabe vuestra Eminencia lo pesado que es tener un santo en casa, no hay manera, no nos entendemos..." y así consiguió hacer el cursillo de mujeres.